Por: José Medina

“Aquí ya no hay padrinos. El que trate de defender eso quiere decir que está coludido. En la educación no puede haber ningún padrino más que la justicia”, sentenció.

Advirtió el sindicato de maestros que será vigilante y exigirá que la ley se aplique hasta las últimas consecuencia, y es que debido a los recientes señalamientos de docentes acusados de abuso sexual en el nivel básico, el secretario general de la Sección 30 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Arnulfo Rodríguez Treviño, dijo que el sindicato no solapará a ningún maestro que atente contra la integridad y seguridad de las y los estudiantes.

Luego de que se confirmaran al menos cuatro casos de agresión sexual en escuelas de educación básica, el profesor advirtió, que se trata de un tema sumamente delicado y que, como gremio, los docentes deben ser ejemplo de conducta ante la sociedad.

“Indiscutiblemente, aquí es algo muy delicado. Tenemos que hacer el ejemplo de nuestra conducta. Tiene que haber una investigación, no nomás en estos casos, sino en todos. Si se comete un delito, que se aplique la ley, no hay otra”, afirmó.

El líder sindical enfatizó que el SNTE no protegerá a ningún docente señalado por este tipo de delitos.

Explicó que no se protegerá a nadie, aunque a veces se acusa por acusar, pero si es culpable un compañero, cualquiera que sea, merece el castigo que establece la ley. Dijo.

El líder estatal de los trabajadores de la educación, explicó que, aunque estos casos no son frecuentes, cada denuncia debe investigarse a fondo.

“Caso que se presente, caso que tiene que investigarse. Queremos dar una enseñanza, porque lo más importante es la conducta. Si nosotros como maestros no aplicamos esa norma, ¿entonces quién la va a aplicar?”, cuestionó.

Asimismo, descartó que existan “padrinos” dentro del sindicato o de la estructura educativa que puedan intervenir para proteger a docentes bajo investigación.

Finalmente, reiteró que el SNTE trabaja de manera coordinada con la Secretaría de Educación para garantizar procesos transparentes, proteger a la comunidad estudiantil y asegurar que quienes enfrenten un proceso legal no sean reubicados en otras escuelas.

“Si no hacemos las cosas bien en la educación, que es lo más importante, imagínate en otras áreas”, concluyó.