Por Agustin Peña Cruz
Ciudad Altamira, Tamps.- La atención ciudadana en Altamira atraviesa un proceso de
reingeniería administrativa que busca corregir vicios históricos asociados a la
discrecionalidad, la duplicidad de apoyos y la opacidad en la gestión social. En entrevista
exclusiva para Noticias PC, Blanca Leticia Guzmán Hinojosa, titular de la Secretaría de
Bienestar Social, delineó una estrategia centrada en la construcción de una base de datos
unificada que permita tener una radiografía completa de los apoyos otorgados por las
distintas áreas que integran la dependencia. “Ahorita estamos haciendo internamente una
base de datos única para alinear todas las bases de datos de las diferentes coordinaciones
y direcciones que integran la Secretaría y así poder darle una mejor atención al ciudadano”,
explicó.
La demanda ciudadana, reconoce la funcionaria, es amplia y heterogénea, aunque las
despensas siguen ocupando un lugar central. “Son muy variadas, súper variadas”, señaló al
describir las solicitudes que recibe la dependencia, antes de precisar que los apoyos
alimentarios no se entregan de forma directa desde la Secretaría, sino a través del DIF
Altamira y en coordinación con programas estatales. “Los apoyos son únicos y son por
familia. Entonces no podíamos duplicar”, puntualizó al referirse a la dispersión de más de 18
mil despensas del programa estatal.
El método de identificación de beneficiarios, precisó, se ha alejado de esquemas
tradicionales basados en intermediarios políticos. “No es con líderes de manzana, es en
campo, es casa por casa”, afirmó, al destacar que los censos son realizados por personal
operativo y respaldados por estudios socioeconómicos elaborados por la coordinación de
trabajo social. El objetivo, insistió, es garantizar que los apoyos lleguen a quienes realmente
los necesitan, sin distinción alguna. “No hay colores. Nosotros trabajamos para todos los
ciudadanos, absolutamente”, sostuvo.
Este enfoque se inscribe en el marco constitucional mexicano. El artículo 1 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos obliga a todas las autoridades a
promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos bajo los principios de
universalidad e igualdad, prohibiendo cualquier forma de discriminación. En esa lógica,
Guzmán enfatizó que su gestión no responde a percepciones personales ni a criterios
políticos, sino a diagnósticos técnicos. “No es lo mismo lo que yo perciba a lo que ya con
entrevistas y trabajo práctico una persona especializada lo haga”, afirmó, al explicar que
actualmente se realizan estudios de funciones, perfiles y cargas de trabajo.
La profesionalización del personal y la unificación de criterios internos forman parte de esta
lógica administrativa. “Todos quienes trabajan aquí hacen su trabajo de manera excelente y
con muy buena actitud”, reconoció, aunque aclaró que la integración de bases de datos
permitirá tener “el acceso completo de la radiografía de los apoyos que se están dando y a
quién se le están dando”.
No hay olvidar que la confianza ciudadana es frágil, la apuesta por datos, trazabilidad y
control interno se presenta como el principal antídoto frente a la desconfianza social y a la
narrativa de favoritismos que históricamente ha acompañado a los programas de asistencia.