Opinión pública
Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas. Ya lo sabíamos. Por los acuerdos de
“alternancia obligada” del Consejo Nacional, la próxima dirigencia del PAN
en Tamaulipas será presidida por una mujer y no por varoncito.
Al menos es lo que afirmaron los jefes del partido derechista. Ya si
después aparecen “juanitas” azules, es harina de otro costal. Los panistas
son muy afectos al dominio machista.
El acuerdo fue tomado la última semana de noviembre, en un esfuerzo
desperado de caerles bien a las damas (las que más votan) y ciudadanos, y
tratar de recuperar en el 27´ espacios perdidos en anteriores comicios.
En concreto: Aquellos comités estatales presididos hoy por varoncitos,
caso Tamaulipas, dejarán el asiento a mujeres. La rotación será
permanente en CEN y estatales.
A menos que Don Cachorro ande por ahí “flaqueando”, entendemos que
tiene bien definida su hombría, aunque como “líder” haya sido un cero a la
izquierda. Lleva “vacacionando” más de seis años a costa de presupuestos
oficiales ¿acaso de su bolsa?.
El género del gerente es lo de menos. El hecho principal es que el
partido seguirá en manos de las huestes vacunas, mientras el “patrón” sea
el dueño de las siglas. Tiene la estructura del consejo estatal y los
representantes nacionales. Para eso mandó a Don Truko a ranchar por
territorio.
Sus partidarios se rompen las uñas pregonando que hay deslinde entre
el mero jefe y el empleado cañero, cuando la verdad es que le sigue
rindiendo cuentas y a lo mejor hasta el que aportó el biyuyo para andar de
agitador.
Si es Gloria Garza u Omeheira López, son lo mismo, proceden del
mismo establo, cojean de la misma pata y obedecen a un proyecto que les
dio dinero a manos llenas.
Con Omeheira o Gloria seguirán los vientos huracanados y desprestigio
que se abaten sobre las siglas panistas. Ni aunque se laven la cara con
agua de La Peñita podrían engañar a la ciudadanía que sabe que los de
Reynosa vinieron a robar en el gobierno.
Se hicieron odiar, insultaron, mintieron y engañaron y, a poco más de
tres años, con las heridas todavía en vivo, quieren que la ciudadanía los
perdone.
Para los opositores al PAN es lo mismo. No seguridad ni preguntarán si
el jefe estatal es hombre o mujer y qué intenciones trae.
Otro de los acuerdos nacionales que vinieron a amargarles el trienio a no
pocos panistas dice: “Queda prohibida la postulación de familiares
inmediatos de quien ocupa un cargo a renovarse”.
Digamos que puede actualizarse en el caso de Sofía, regidora en
Reynosa, si es que aspira a una diputación plurinominal ¿así es?.
Ni guerra intestina panista ni la carnicería de otros ayeres. Las ovejas
marchan en sincronía bajo la mirada vigilante del pastor mayor y, si hubiera
algún desafine, ahí están los canes ovejeros para hacerlas entrar al redil
con el método de siempre: Pan y garrote.
La sumisión continuará hasta el último peso. Dicen los campiranos que
“cuando el que por gusto es buey, hasta la coyunda lame” ¿alguna
coincidencia?
En siguientes entregas volvemos a tocar el tema de las “juanitas azules”.
Aparte, por la voracidad de los cabecillas del Verde y PT, al gobierno
federal se le hizo bolas el engrudo el asunto de la reforma electoral. El
chantaje en todo su apogeo. Les interesa el billete antes que la marcha
democrática del país.
Resulta que los socios minoritarios de Morena, a los que prestó votos
para que no “desaparecieran”, no votarían para eliminar pluris y reducir el
subsidio a partidos, lo cual pone en riesgo la mayoría calificada en ambas
cámaras.
La versión señala que, en lugar de tumbar las “becas” pluris para la lista
de jefes que no hacen campaña y cobran lo mismo, el proyecto es eliminar
100 de mayoría relativa, con lo cual el congreso federal se quedaría con 400
asientos.
Preguntamos ¿cuántas le quitarían a Tamaulipas?. Tenemos ocho luego
que el noveno distrito fue eliminado.
De perdido uno le quitarían al Nuevo Santander ¿el menos poblado?. El
INE tendría que hacer sus evaluaciones.
A mediados de enero del 2026 el padrón nacional ascendía a 89.0
millones de ciudadanos. En Tamaulipas son 2.8 millones.
Total que, para mortificaciones, no gana uno.
La senadora Olga Sosa Ruiz sigue pisando territorio. En Matamoros se
entrevistó con directivos y trabajadores de la maquiladora Varel, dedicada a
la manufactura de barrenas de perforación para la industria petrolera y
minera, y una de las primeras que se establecieron en Tamaulipas.
Tocó la empresa Kearfott, donde dialogó sobre los efectos del aumento
al salario mínimo por encima de la inflación, y trabaja también bajo el
régimen de 40 horas semanales.
Por la universidad Autónoma de Tamaulipas la noticia del día es el
anuncio del Rector Dámaso Anaya Alvarado, de construir un moderno
edificio y cambio de sede a la facultad de Enfermería de Nuevo Laredo, que
esté a la altura de los profesionales de la salud de la región fronteriza.