Opinión pública

Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Por largos sexenios, hablar de seguridad
pública en Tamaulipas era referirse a una herida abierta incurable, un
cáncer casi imposible de sanar.
Muchas veces el veneno salía de los actores políticos enloquecidos por
el poder, a través de las corporaciones policiacas.
“En lugar de generar confianza y protección sembraban miedo. Se
generaron todo tipo de abusos, hasta el extremo de que la gente sentía una
grave indefensión”, dijo este martes en conferencia de prensa el
Gobernador Américo Villarreal.
Aunque no les guste a muchos que fueron inquilinos de Palacio, el
gobierno morenista logró abatir índices delincuenciales en tres años.
No es cualquier cosa. Las cifras del Sistemas Nacional de Seguridad
Pública hablan que, aquí, los homicidios dolosos se han caído en más del
80 por ciento y se tornan en algo irreversible.
El secuestro está abajo en 58 por ciento; robo de vehículos 25 y así
sucesivamente.
La victoria sobre la delincuencia no es total, pero Tamaulipas ya no está
en tránsito hacia la luz, ya cruzó el túnel y se encuentra del otro lado.
Acompañado de los titulares de Seguridad Pública, Fiscal General y
Secretario Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública, explicaron el
proceso de coordinación que -por ejemplo-, redujo de 3 homicidios diarios
en 2018 a menos de 0.6 en 2025.
Es el parteaguas en la historia de los delitos de alto impacto, un logro del
gobierno de Américo que, en los últimos años, ha asistido a más del 98 por
ciento de las reuniones diarias de las Mesas de Paz. Como nadie está
atento al tema. El general tiene que estar al frente de sus batallones.
Un logro histórico, lo definió el Fiscal Govea Orozco.
No es milagro de la noche a la mañana. Persisten desafíos importantes
que se irán superando, el mayor, cambiar una memoria social marcada por
años de violencia, que poco a poco va asumiendo la nueva realidad de no
preguntar por las mañanas en qué lugar fue la balacera del día.
Lo que así está claro, y que no gusta a las huestes panistas, es que, al
menos mientras gobierne la 4T, los índices criminales no se acrecentarán a
cifras de 2022 y anteriores.
El reto americanista es seguir con el blindaje a las instituciones y
garantizar que este parteaguas no sea un episodio temporal sino el inicio
definitivo de la paz duradera que regresó a la gente a la vida ordinaria, viajar
por carretera, extender horarios comerciales, ocupar espacios públicos.

Que quede para la historia. En seguridad Tamaulipas ya es otro y, con
voluntad política, coordinación federal y alrededor de seis mil elementos de
la Guardia Estatal, el propósito es seguir así.
Hablando de precandidatos al Gobierno, el líder del Congreso, Humberto
Prieto Herrera, atajó a quienes lo proyectan como aspirante a Gobernador
en 2028. Hay sus tiempos, dijo, y consideró como falta de respeto para los
tamaulipecos que gente sin oficio ni beneficio caliente el ambiente sin tener
el visto bueno suyo.
Tienen razón, hay tanta gente mala leche y negras intenciones que,
porque se les ocurre, empiezan a “repartir” chambas.
Pero como bien dicen, lo que menos sirve es lo que más estorba. En
lugar de manterse al margen, el ex alcalde de Madero, Adrián Oseguera
Kernion vuelve a las andadas de creerse gobernadeable por bonito.
Comenzó una carrera de “caballo loco” por territorio, quesque porque
quiere ser candidato al Gobierno en 2028. Lo mismo acude a municipios
que a reuniones en grandes ciudades a donde no lo invitan. Cree que se
repetirá el milagro de la alcaldía.
El método le ha pegado. El chantaje a la dirigencia de Morena le dio una
diputación federal de partido luego que mordió el polvo en las urnas con
Chucho Nader… Con diferencia de algo así como tres mil votos.
Esta vez se adelanta mucho. Antes que el 28 está el 27 y, si le encargan
y no gana el distrito electoral federal del sur, tendrá problemas. No es bien
visto por la ciudadanía de allá.
Sin pena ni gloria en 2021 aspiró a la gubernatura. Le dieron el gusto de
seleccionarlo entre los siete precandidatos. No pasó el primer tamiz.
A ver qué yerba vuelve a hervir para seguir en la nómina. Lo más
probable es que venga a estorbar el sábado durante la visita de la
Presidenta Claudia Sheinbaum.
Otro que calienta plaza es Héctor Martín Garza González. La
gubernatura le queda muy grande y lejana. A lo mejor le entra a la
presidencia de Reynosa por algún partido emergente, como MC.
Y como le decía, lo que menos sirve se atraviesa: El tristemente célebre
ex alcalde de Jaumave, Ricardo Quintanilla Leal, ya se apuntó como
presidente estatal del Partido Construyendo Solidaridad y Paz, que todavía
no alcanza el registro. Creen que tienen el premio en la bolsa.
Por si usted no lo sabe, Quintanilla es un saltimbanqui que, del PRI, se
fue a PRD para tumbarle el cacicazgo de Gudiño en Jaumave.
Entre 2015 y 2018 fue diputado federal suplente de Abdíes Pineda
Morín, de los hermanitos que manejaron como de su propiedad el PES.
En el ámbito universitario el Rector Dámaso Anaya Alvarado anunció
que a partir de este periodo escolar, la UAT impulsará el modelo de
Formación Dual en sus programas académicos, una combinación de
formación teórica y práctica enfocadas al ámbito productivo.