Por Agustin Peña Cruz
Tampico, Tamps.- La reciente alerta sanitaria por la presencia del gusano barrenador en
animales ha encendido las señales de advertencia en la zona sur de Tamaulipas, ante el
riesgo potencial que representa para la salud humana, particularmente en personas con
heridas abiertas. La advertencia fue formulada por la regidora de Tampico, María del
Carmen Díaz Barrios, secretaria de la Comisión de Salud y presidenta de la Comisión de
Grupos Vulnerables, quien subrayó que el peligro no se limita al ámbito pecuario y puede
trasladarse al entorno urbano.
La funcionaria explicó que el principal mecanismo de transmisión no es el contacto directo
con animales infectados, sino la acción de las moscas como vectores. “No es que vengan
los animales infectados con gusano barrenador hasta la casa de los que tienen esas
heridas, sino que las moscas hacen el efecto de vector y llevan esta infección hasta otra
herida ahora de un ser humano”, señaló. Este proceso, advirtió, pone en riesgo a personas
con lesiones abiertas y pérdida de tejido, como quienes padecen pie diabético, úlceras
varicosas o escaras.
Díaz Barrios precisó que los casos que han encendido la alerta se localizan en Tampico,
específicamente en la colonia Pescadores, donde confirmó la existencia de al menos dos
personas con este tipo de heridas. Por ello, insistió en que la prevención debe centrarse en
evitar que las lesiones permanezcan expuestas. “La recomendación es que no estén
expuestas estas heridas cruentas con pérdida de tejido”, afirmó, al advertir que la
exposición incrementa el riesgo de infecciones severas.
Aunque reconoció que algunos tratamientos médicos recomiendan mantener las heridas al
aire para favorecer la regeneración tisular, la regidora sostuvo que la coyuntura sanitaria
obliga a priorizar la prevención. “Aunque sacrifiquemos el beneficio de la regeneración
tisular, tenemos que cubrirlas para evitar el riesgo de contaminación por estos vectores con
estas bacterias que ahorita están en nuestra zona”, enfatizó.
Desde su experiencia como médica, ejercida durante más de seis años en comunidades
vulnerables, Díaz Barrios relató haber documentado casos de complicaciones graves
derivadas del descuido de heridas abiertas. “Esas heridas han sido objeto de
multiinfecciones, sepsis y muerte”, expresó, al recordar el caso de una mujer adulta mayor
cuya lesión fue invadida por insectos. “Los insectos los estaban comiendo viva”, relató.
La regidora precisó que los grupos más afectados suelen ser personas en condición de
vulnerabilidad, por lo que desde la comisión que preside se mantiene una vigilancia
constante en pacientes con heridas de alto riesgo. El objetivo, dijo, es evitar desenlaces
irreversibles. “Estamos visitando a todos los pacientes con heridas de este tipo para vigilar
que no vaya a perder extremidades o la vida”.
Por último, hizo un llamado a la ciudadanía a extremar la higiene, cubrir adecuadamente las
lesiones y mantenerse atenta a los reportes epidemiológicos relacionados con casos
confirmados en animales, advirtiendo que una omisión en los cuidados básicos puede
convertir un problema sanitario animal en una amenaza directa para la salud humana.