Aunque el titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, Pesca y Acuacultura, Antonio Varela Flores, anunció que se logró desactivar 2 de los 13 casos de gusano barrenador registrados en nuestra entidad, resulta preocupante que el pasado domingo 18 de enero se haya confirmado un nuevo contagio, de acuerdo con el más reciente seguimiento epidemiológico del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA).
Y si bien es cierto que sólo se trata de un nuevo caso de miasis, no resulta lógico que ante las medidas sanitarias implementadas siga el contagio, por lo que varios ganaderos exigen dejar atrás la política de que no pasa nada e implementen medidas más drásticas para evitar la propagación de esta plaga.
Integrantes de la Asociación Ganadera de Reynosa, afirman que hay una creciente preocupación ante la posibilidad de continúe el contagio en el norte de la entidad, sobre todo ahora que se busca recobrar el estatus sanitario para volver a exportar sus cabezas de ganado a los Estados Unidos.
Reconocen que las autoridades estatales están atentos a los casos de contagio que han sido reportados, pero ponen en duda la efectividad y eficiencia del proceso de inactivación, además de que no creen que se aplique un estricto protocolo para evitar nuevos casos de contagio del gusano barrenador.
Según el desglose del informe oficial, los 12 casos activos en Tamaulipas se concentran en cuatro municipios del sur, siendo González el más afectado con seis casos, seguido de Llera con tres, Altamira con dos, y El Mante con un caso activo.
A nivel nacional, el informe epidemiológico con fecha 15 de enero de 2026 reporta 701 casos activos de gusano barrenador, con una clara predominancia en el ganado bovino, seguido de canino y, en menor medida, porcino, equino, ovino, felino, caprino y aves, lo que subraya el impacto multisectorial de la plaga.
En estados como Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Yucatán y Chiapas superan los 100 casos, mientras que en San Luis Potosí y Michoacán se registran menos casos, sin embargo, en ambas entidades se registró un aumento de contagios durante la última semana del 2025 y la primera de enero del 2026.
En otro tema, el rector Dámaso Anaya Alvarado encabezó la firma del Manifiesto Institucional para el Uso Ético de la Inteligencia Artificial, que orientará el uso de esta novedosa tecnología en el docencia, en la enseñanza, la investigación, la divulgación y en los procesos administrativos de la UAT.
Durante la presentación del Manifiesto Institucional, que tuvo como marco la 16° Reunión del Colegio de Directores de la UAT, el rector Anaya Alvarado dio a conocer los avances para la conformación del Instituto de Inteligencia Artificial, que será el organismo destinado a coordinar, articular y potenciar las capacidades instituciones en esta materia.
Señaló que el objetivo es garantizar que la Inteligencia Artificial contribuya al bien común, fortalezca las funciones sustantivas de la UAT y preserve los valores fundamentales, como la dignidad humana, la libertad académica y la integridad del quehacer universitario.
Más adelante, el rector Anaya Alvarado destacó que el Manifiesto Institucional se sustenta en aspectos fundamentales para la UAT, como es la implementación de principios y valores éticas, la orientación, capacitación y el desarrollo de capacidades institucionales.
Convocó a la comunidad universitaria a utilizar la inteligencia artificial para encontrar el bien común, aprovechar todo su potencial en la enseñanza para el bienestar de las nuevas generaciones.
Por otra parte, pero sin dejar el tema del avance de la tecnología, resulta que su incorporación ha causado que se pierdan fuentes de trabajo en varias actividades productivas, como sucedió el pasado fin de semana cuando la empresa transnacional General Motors de México (GMM) despidió a mil 900 empleados en la planta de Ramos Arizpe, Coahuila, debido a la cancelación de su segundo turno por la caída en la demanda de vehículos eléctricos en los Estados Unidos.
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