Cd. Victoria, Tam.- Factores que estimulan la hiperactividad norteamericana en año electoral. En dos frentes, (1) los flancos débiles de la potencia imperial y (2) la vulnerabilidad personal de TRUMP.

En el primer caso, no hace falta ser un experto en geopolítica para entender que Estados Unidos y Europa dejaron de ocupar la posición de vanguardia en el desarrollo global, hoy visible en China.

Enorme el reto para la hegemonía norteamericana el constatar que el capital chino se canaliza masivamente a centenares de proyectos en más de 140 países donde construyen ferrocarriles, puertos, carreteras y plantas energéticas.

El observador empieza a entender el siglo 21 cuando se asoma al corazón de ciudades como Shanghái y su Oriental Pearl Tower; la ciudad tecnológica de Shenzhen y su Centro Financiero Pingan; el Opera House de Guangzhou y el Raffles City de Chongqing.

O megaproyectos de ingeniería como el puente de 55 kilómetros entre Hong Kong, Zhuhai y Macao; la central hidroeléctrica de las Tres Gargantas sobre el río Yangtsé; la Ciudad Satélite de Xiongan, modelo de urbe inteligente y sostenible.

Mercaderías del gigante asiático abarrotan los mercados de occidente, poniendo en duda la presunción de Estados Unidos como “el mercado más grande del mundo”. Los estrategas de Beijing hacen valer su superioridad numérica.

Por citar cifras, la población total de América Latina (con el Caribe) anda en 670 millones de habitantes. Europa: 740 millones; Estados Unidos: 350 millones. China: 1400 millones.

La cantidad, pues, como factor estratégico, dando acaso la razón al viejo adagio de MAO ZEDONG de que si todos los chinos pudieran dar un paso adelante al mismo tiempo, se sacudiría el planeta. Poesía, desde luego.

EL MIEDO

La otra urgencia de DONALD es de orden personal. El riesgo objetivo de perder el control del Congreso en la elección del próximo noviembre, hoy que su relación con el pedófilo JEFFREY EPSTEIN ha regresado a las primeras planas.

Tal certeza de perderlo todo (la mayoría, el cargo y hasta su libertad) radicaliza a TRUMP. La prisa por abalanzarse sobre sus objetivos prioritarios hace sinergia con la debilidad americana ante la competencia global.

TRUMP anunció en noviembre su esperada Estrategia de Seguridad Nacional 2025, con pronunciamientos determinantes sobre política exterior y, en particular, su estrategia continental.

Misma que dos meses después podemos identificar como la antesala del golpe a Venezuela y los amagos que hoy se intensifican contra Cuba y México. Incluyendo el reclamo territorial sobre Groenlandia que hace unos meses parecía un sueño de opio y hasta un mal chiste, pero hoy comprobamos que va en serio.

Las prioridades de la Casa Blanca pretenden responder de manera tosca a los desafíos de sus competidores actuales, China y Rusia, el primero como adversario económico, el segundo como potencia nuclear.

El documento de la administración TRUMP sería una versión revisada de la Doctrina Monroe, que el quinto presidente de Estados Unidos, JAMES MONROE, proclamó en 1823, pintando raya a los imperios coloniales español, británico y francés.

La idea se convertiría en proclama de su ambición continental. La versión de DONALD (“Donroe”) habla de restaurar el dominio de América Latina, frenar la migración masiva, el narco y el crimen transfronterizo; excluyendo la influencia china y rusa en infraestructura crítica, puertos y minerales estratégicos.

Viraje sustantivo hacia temas domésticos como pilares de la seguridad nacional. Una versión del documento completo en español está disponible en PDF (https://tinyl.co/4COa) aunque (ojo) es traducción automática de Google (machine-translated) literal y mecánica. Ni revisada, ni oficial.

CONTRA MÉXICO

Tras la extracción de MADURO, la opinión pública binacional se agita hoy con la probable secuela y pregunta cual es el próximo país en la lista (“Who´s next?”). Se piensa en Cuba, por los ancestros del Secretario MARCO RUBIO.

La Casa Blanca pide a gritos suspender la ayuda petrolera de México al gobierno castrista. Por ello no es casual que el tema se ponga de moda y se observe claramente inducido entre la comentocracia.

Hay una nueva embestida de DONALD. Primero dijo “algo tendrá que hacerse con México» («Something will have to be done with Mexico»), para añadir que «podría emprender acciones por tierra contra el narcotráfico en territorio mexicano si el país no tomaba medidas drásticas» («could take action by land against drug trafficking in Mexican territory if the country did not take drastic measures»).

Con frases más descriptivas como: «vamos a empezar ahora a golpear por tierra» («We are going to start now hitting land») y «no tenemos miedo de poner botas sobre el terreno» («We’re not afraid of boots on the ground»), lo cual desató este fin de semana una verdadera fiebre conspirativa, entre reportes de presuntos aviones norteamericanos sobrevolando territorios narcos.

Sin perder la calma, desde su gira por Guerrero, la presidenta SHEINBAUM recordó que la relación con Estados Unidos es de cooperación, sin sometimiento. Sobre el tema escribí este domingo en redes (https://tinyl.co/4COm).

No cabe aquí, pero la idea central es que la colaboración mexicana eventualmente podría ser velada pero efectiva, para que el mérito se lo lleven los gringos y evitar así reclamos internos.

BUZÓN: [email protected]

WEB: https://lopezarriagamx.blogspot.com