La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
Muchos y muy grandes cambios sociopolítícos, traerá consigo el público deslinde de la IV T con los tristemente célebres barones del guachicol. La abierta acusación de que grupos antisociales fueron beneficiados con contratos en el Sector Salud, es sólo la punta de la madeja.
El daño más inmediato la recibió la red de funcionarios, patrocinados por esos actores hoy en la lupa del aparato de seguridad de la presidencia de la República.
El secretario de salud, Vicente Joel Hernández se vio temeroso, vulnerable en conferencia de prensa en donde señaló a los hermanos Carmona en contratos con la dependencia que maneja.
Y cómo no: durante su gestión, también benefició a los señores del guachicol.
Si la senadora Olga Sosa Ruiz ya se veía maltrecha en sus aspiraciones, el nuevo escenario de desguachicolización del tejido de autoridad, con la embestida directamente contra sus padrinos y financieros hermanos Carmona, parecen esfumarse sus posibilidades para el futuro inmediato.
El senador José Ramón Gómez Leal, está en las mismas que su aliada tampiqueña
JR, beneficiario directo del guachicol que maneja su familia, cada día ve más lejos el proyecto de su cuñado de hacerlo gobernador.
Todo el peso de esas circunstancias lo tienen desesperado. Está confrontando al gobernador Américo Villarreal Anaya, al igual que su familia.
Se siente con el poderío suficiente como para medir fuerzas con el Ejecutivo estatal.
Quizá en el pasado estaba en condiciones de jugar a las vencidas con el gobernador; hoy, no.
Su cuñado cada vez está más acorralado, y sus padrinos Andy López Beltrán y Augusto Lopez, están sumamente frágiles y cada vez más alejados de la presidenta Claudia Sheinbaum.
A ello se suma, la instrucción presidencial del combate del guachicol en todas sus formas.
Lo dice el pueblo: al perro más flaco se le cargan las pulgas.
El JR es el famélico can.
Todos sus soportes en estos momentos están bajo fuego.
Sus sueños, han sido carbonizados por esas llamas.
La desdelincuencialización de la política tamaulipeca está en marcha.
No hay cómo meter reversa.
Es ésta, una de las más relevantes decisiones gubernamentales. Desguachicolarse es una medida profiláctica que se esperaba desde hace muchos soles.
Habrá que esperar que maduren las estrategias de la federación.
Los vuelcos institucionales profundos, están por venir.