Reflector/Gilda R. Terán.

Es así que virtudes como solidaridad y empatía, generan acciones de bondad como lo es el
amor al prójimo, y estas mismas saltan a la vista en la Secretaria de Salud de Tamaulipas,
se reconoce el gran esfuerzo de ayudar a la ciudadanía en condiciones críticas y
emergencias de salud.
Y en estos menesteres de bondad, sigue haciendo historia velando por la salud, el Hospital
Civil, Dr. José Macías Hernández, el que representa para nuestra Capital, el monumento
asistencial antiguo más importante, árbol frondoso con profundas raíces y fuerte ramaje,
que ha permitido preservar la salud de toda la región central tamaulipeca, que gracias a los
apoyos institucionales, ha crecido y robustecido física y científicamente, trascendiendo el
reto de la modernidad.
Todos estos esfuerzos por atender el bienestar de la ciudadanía, no han pasado
desapercibido por el Gobierno Estatal, que a través de la Secretaría de Salud, siempre han
reconocido el trabajo humanitario que ha realizado el personal de esta unidad hospitalaria, a
favor de muchas generaciones de tamaulipecos.
Que por cierto en el mural “Ángel de la salud” emblemática obra plástica que mora en este
hospital, es un icono que trasciende por representar los valores intrínsecos que parten de la
ética siendo el florecimiento humano aunado a resguardar la salud de los enfermos.
Y justamente ahí en donde se visualiza este “Angel Guardián” , se hicieron presentes las
enfermeras que ahí laboran para otorgar alimentos y bebidas calientes a personas que se
encuentran esperando noticias de pacientes internados.
Y no se concretan a solo entregar estas comidas, sino que comparten palabras de aliento y
de fe, para fortalecer el espíritu de las personas que esperan salir adelante con los
quebrantos de salud de sus familiares.
En estas jornadas de bondad, los Ángeles Blancos, es decir el cuerpo de Enfermeras que
ahí laboran, hacen historia con estas bondades para mitigar el dolor y la angustia de
personas que esperan respuestas alicientes.
Además, de que el personal profesional de la salud, están vigentes actualizándose, para
impartir pláticas y conferencias con personal especializado de enfermedades de alto
impacto, con estas tareas están en la vanguardia para fomentar la medicina preventiva.
TERAPIAS DE ALTO IMPACTO.
Vivir con niños autistas, es una oportunidad única en la que ángeles de “corazón azul”,
nos dan lecciones de vida y además nos acarician con su amor en este diario vivir.

Y para fortalecer a los niños con condición del TEA, el Sistema DIF Victoria sigue
impactando con el Centro de Estimulación Multi Sensorial (CEMS), optimizado para
estimular todos sus sentidos.
Estos espacios trabajan con diferentes luces, olores y texturas, con las cuales, les ayudará a
desarrollar sus sentidos, así como una mejor coordinación y una positiva habilidad de
pensamiento para una interacción personal con el mundo que los rodea.
Y es que en el CADIF Victoria, los niños autistas son vistos desde el corazón, van con
todas las pilas para mitigar las preocupaciones de los padres de familia que tienen
chiquitines en esta condición, y que requieren de ayuda profesional para llevar la vida
diaria.
A decir verdad, sus terapeutas son ángeles con vocación para instruir tanto a los menores
como a los padres de familias en estas tareas menesterosas que viene a ser un alivio
emocional para sus familias.
Y con todos sus conocimientos y estrategias para disminuir el estrés o la ansiedad, miedo o
angustia en menores con esta condición de autismo, continuarán trabajando a favor de los
infantes que lo necesiten.
Estas estrategias de velar por la salud y brindar ayuda pronta a personas en situaciones
vulnerables, forman parte los ejes rectores de este Gobierno humanista de la
transformación.
“POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS”…..
¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?, así, todo buen árbol da
buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos, no puede el buen árbol dar malos frutos,
ni el árbol malo dar frutos buenos. Mateo 7: 16-18.
Y es que bienaventurado es el hombre que confía en Dios y su corazón está en él. Porque
será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y
no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se
fatigará, ni dejará de dar fruto. Jeremías 17: 7-8.
Por lo tanto siempre daremos frutos los que confiamos en nuestro Padre Dios, desde
cualquier trinchera de la vida en que nos encontremos, y con esta oportunidad
fortaleceremos el espíritu de servicio y el amor al prójimo.
Por lo tanto hagamos tesoros en el cielo, donde la polilla ni el orín corrompen, y donde
ladrones no hurtan ni minan.
Porque donde este nuestro tesoro, ahí está también nuestro corazón. Mateo 6:20,21.

Nos vemos en la próxima.
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