Opinión pública

Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Ni recomendados, corruptos ni tómbola en la
selección de candidatos a magistrados y jueces. Aparecerán en la boleta los
mejores perfiles.
La afirmación la hacen integrantes de los tres Comités de Evaluación
para la elección de magistrados y jueces. Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
Son abogados de mucha valía, Lucía Graciano Casas, Juan Plutarco
Arcos Martínez, Claudio Díaz Castaño, Elvira Vallejo Contreras, José Ives
Soberón Tijerina, Ada Gabriela Díaz Sosa, María Antonia Turrubiates Conde
y Edgar Maciel Martínez Báez, casi todos ellos con estudios de nivel
doctorado.
No habrá lugar a influencias partidistas, igual que el proceso estará
blindado a injerencias de grupos criminales. No cualquiera será Juez.
Bajo la conducción de Edy Izaguirre Treviño, Director de la Facultad de
Derecho y Ciencias Sociales de la UAT, participaron en una jornada
informativa con estudiantes y catedráticos de la carrera, en que también
respondieron preguntas de la prensa.
Dejaron claro que en ninguna parte de la convocatoria y documentos
afines aparece la palabra “tómbola” para designar candidatos. Serán
nombrados según sus méritos académicos, experiencia e imagen moral.
En los primeros tres días -2 al 4 de diciembre- se habían registrado 60
aspirantes vía Internet, y dos presenciales en el Poder Judicial. El plazo
para presentar intención vence el 20 de diciembre.
Con el antecedente de que el mexicano deja las cosas para el último
momento, se pronostica que habrá cientos de personas interesadas, todo
un éxito en términos de convocatoria.
Observarán igualdad de género y algo más.
De diez magistraturas para el Supremo Tribunal, van cinco y cinco; de
las cinco del Tribunal de Disciplina Judicial, tres para damas y dos varones;
de tres salas regionales, dos mujeres y un hombre. La Sala Auxiliar es
indistinta.
Jueces de primera instancia van a mitad y mitad, 54 y 54, y diez y diez
los jueces menores. En total, por voto popular directo, serán nombrados 147
juzgadores.
Siguiendo con el mismo tema, David Cerda Zúñiga dejó la presidencia
del Poder Judicial pero no el “chivito” de magistrado. Ya “domesticado” y
cercano a la 4T, busca catifixiar la chambita local por la de Magistrado
Federal.
Va dentro de los más de 50 mil aspirantes que registraron para competir
por los cargos del Poder Judicial Federal. Si la suerte no lo favorece, o su

capacidad no le alcanza, buscará seguir en el Tribunal de Justicia hasta

  1. Los diputados lo designaron por seis años.
    Salió más listo que los hijos putativos de Francisco García, los del
    círculo “chico”, los consentidos, aunque él era el Jefe de la Oficina del
    Gobernador.
    Se la llevó “suavecita”. Supo negociar con los jerarcas del gobierno de la
    transformación y espera que los astros se acomoden para ascender. Si lo
    acusan de traidor, sus amigos ya no tienen los medios para perseguirlo.
    Por méritos nunca habría llegado de magistrado. Entró con calzador. No
    tenía experiencia ni de archivista del Poder Judicial.
    Originario de Reynosa, como todos los del equipo cabecista, David es
    egresado de la Universidad México Americana del Norte, A.C., y su
    experiencia era la de Oficial Judicial del Tribunal Electoral, Secretario
    General del Congreso del Estado y Jefe de la Oficina del Gobernador
    Cabeza de Vaca.
    Al ratificarlo -lo propuso Cabeza-, los diputados se quedaron con la boca
    abierta, encontraron en él a un profesionista “de amplia experiencia” toda
    vez que se había desempeñado como abogado litigante y representante en
    México de The Bank of New York Mellón, abogado de Coppel y de SuKarne,
    como quien dice, cobrador de cuentas.
    Con calzador porque la Constitución dice que, para ser magistrado se
    requiere “no haber ocupado por lo menos durante el año previo al día de la
    designación, los cargos de Gobernador, secretario o su equivalente…” del
    gabinete estatal.
    Los panistas disfrazaron el impedimento diciendo que la Oficina del
    Gobernador “es una dependencia, no una secretaría” y por tanto “no forma
    parte del gabinete”.
    Cerraron diciendo (decreto) que “no cuenta con inmunidad procesal”
    como los demás miembros del gabinete. La experiencia les valió gorro.
    Nadie protestó, pidió amparos o tramitó juicios o controversias
    constitucionales. Se quedó como magistrado de numero hasta que negoció.
    Trata de vender cara su docilidad.
    Hablando de temas de seguridad pública, el vocero Jorge Cuéllar aclaró
    que los mil 123 millones que se invertirán en la construcción de 15
    estaciones seguras, no serán de un préstamo bancario sino recursos
    anticipados del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de la
    Entidades Federativas, o sea de Doña Fede.
    Para que en haya lugar a dudas, dijo que la entidad accede a recursos
    de manera anticipada gracias al cumplimiento de reglamentaciones de
    Hacienda y Banobras, algo que muy pocos estados pueden presumir.
    Aclaró: Tamaulipas accede a estos recursos dado que la administración
    de Américo Villarreal tiene finanzas en orden y ha sabido posicionar al
    estado como un modelo de confianza ante las instancias federales.