LOS HECHOS
POR José Inés Figueroa Vitela

Hasta el último momento, los funcionarios y trabajadores del Poder Judicial Federal
trataron de impedir la reforma del sistema. Siempre, acompañados por los partidos de
oposición, igual empeñados en mantener sus posiciones y cotos de impunidad, como
en llevar agua a su molino, pretendiendo repetir el esquema de extorsión para
imponerse sobre el mandato del pueblo o de perdida ganar reflectores sobre causas
nonatas.
Con no pocos contratiempos, incluido el asalto del recinto por la turba azuzada ex
profeso, que ameritó el cambio de sede, el Senado aprobó en horas de la madrugada
de este miércoles la reforma constitucional que precisa un cambio profundo al Poder
Judicial del país.
La mayoría calificada en la Cámara Alta, secundó lo que ya se había hecho en la
Baja, y ahora solo faltaba, en ese proceso, la confirmación de los Congresos Locales,
como parte del constituyente federal, en número de la mitad más uno, al menos.
Igual la disposición de estados simpatizantes estaba sobrada.
Tamaulipas fue el segundo estado -por uno minutos de diferencia con Oaxaca-,
donde la Minuta enviada por la Cámara de Senadores fue dictaminado positivamente,
en su caso, por la diputación permanente que funge, en el último receso en que se
encuentra la actual legislatura.
En atención a los protocolos de ley, que precisan la convocatoria a sesión plenaria
con al menos 24 horas de anticipación, tras aprobarse la dictamen se corrió la
excitativa a todos los integrantes de la legislatura para sesionar en forma
extraordinaria, a primera hora de este jueves.
El tema central, por supuesto, es el de aprobar la Minuta de Reformas
constitucionales en materia de la transformación del Poder Judicial Federal, aunque
igual se incluyeron en la agenda otros dictámenes sobre temas desahogados por la
misma diputación permanente.
Entre ellos, votar sobre la terna para la asignación de la Medalla al Mérito
Ciudadano ”Luis García de Arellano”, reformas a la Ley de Servicios Privados de
Seguridad y la aprobación de sendas donaciones de predios del Estado para un centro

de salud en Camargo y otro en Victoria, así como para construir bancos del bienestar
en Valle Hermoso y Miguel Alemán, este último, de su hacienda municipal.
Conocida la aprobación del dictamen sobre la reforma judicial, a media mañana, los
trabajadores de ese Poder en la localidad se trasladaron frente al Congreso Local,
donde se plantaron gritando consignas y así permanecían entrada la tarde.
Obviamente, si no pudieron parar la reforma en la capital del país, donde hay
disponibilidad de “activos” para la manifestación,, el disturbio y la destrucción hasta
“profesionales” -de a tanto el viaje-, menos van a impedir que en los estados se
extienda el aval concurrente a las modificaciones constitucionales.
Y no lo van a hacer, no por su eventual limitación de bloqueo, como porque un
proceso democrático y democratizador no se puede obstruir a partir de presiones,
imponiendo intereses particulares y facciosos, por sobre el interés general de la
ciudadanía representada en las Cámaras.
Por eso la mañana de este jueves, la legislatura local tamaulipeca, como la mayoría
de las del país, cerrarán el proceso reformador constitucional en materia judicial,
imponiendo el mandato popular que les llevó a las Cámaras.
Es un proceso largo y tedioso, escalonado, para renovar la cúpula del Poder Judicial
de. Nuestro país; a la par, los Congresos Locales deberán realizar lo propio en otro
proceso transformador, en su caso, de los Poderes Judicales locales, del Tribunal
Superior a los juzgados.
Es algo que se pudo obviar en el origen, si los Ministros, Magistrados y Jueces
federales, hubieran entrado al proceso transformador de la vida nacional, liderado por
el Presidente de la República, ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, cediendo
los espacios para enderezar. Lo que evidentemente ha estado cuecho, incidiendo el
imperio de la verdadera justicia.
Al contrario, se pusieron a hacerle la guerra al Presidente, a tratar de inhibir los
postulados de su gobierno y a aliarse con los adversarios, magnificando el estado de
impunidad y despojo que ya se venía padeciendo.
No ha habido un solo argumento válido, que desarme la intención de limpiar a
fondo el Poder Judicial país; desde dentro mismo se reconoce y aun las oposiciones,
han reconocido que el sistema de justicia está mal y debe cambiarse, más no como
dice el Presidente, porque es aceptar la derrota que sobradamente los ciudadanos les
han propiciado en las urnas desde hace años.
Por eso la reforma va y seguirá, hasta su consumación total.

El foro y el personal, serán los primeros beneficiados.