DESDE ESTA ESQUINA.
MELITON GUEVARA CASTILLO.


Es común decir que el tiempo es un recurso que no se recupera, que por eso debemos
aprovecharlo y no desperdiciarlo. En realidad, ese consejo, va para todos y todos los
recursos naturales no renovables; entre ellos, el petróleo y, sobre todo, el agua. El petróleo
ha provocado la búsqueda de nuevas fuentes de generación de energía, incluso hay plazos
para el transito a otra fuente energética. No hay, sin embargo, fecha de como habremos de
sustituir a el agua, porque es evidente su escases. Al menos Victoria, no puede decir que es
ajeno al problema.
Los hechos son claros. De niño, cuando vivía en Campoamor, allá por los sesenta y setenta,
siempre me maraville del caudal del rio Purificación. Caudal enorme, una maravilla de la
naturaleza disfrutar su entorno: unos para pescar, otros para bañarse y hacer día de
campo… en lo personal, me acomodaba bajo un frondoso árbol, prendía un radio de pilas y
abría un libro, mientras papa y mis hermanos pescaban… disfrutaba el caldo y los pescados
fritos. Hoy todo es diferente, ya ni dan ganas de ir al rio… ha cambiado su entorno, lleva
menos agua y casi ya no hay lugares bonitos para ir a bañarse.
VICTORIA Y EL AGUA.
Cuando Américo Villarreal Guerra era el gobernador ya se notaba que el agua de La Peñita
no era suficiente para el abasto familiar. Por eso, al ser un experto en hidráulica, Américo
construyo el acueducto de la Presa Vicente Guerrero; y pronostico, van a tener agua
suficiente, al menos para 20 años. Y es que el crecimiento poblacional ha sido intenso, que
hasta me recuerda la teoría de Malthus, sobre el crecimiento poblacional. La cuestión, sin la
menor duda, es que tarde o temprano la escases va a ser mas grave… hoy un día si y otro
no, pero hay agua; aunque hay lugares que se quejan, precisamente, ante la ausencia del
vital líquido.
Vale consignar que la preocupación, el interés, tanto de Eduardo Gattas como de Américo
Villarreal por construir el segundo acueducto, es buena noticia. Sin embargo, hay un
detalle: de nada vale tener un segundo acueducto si la presa no tiene agua. Ello nos
transporta a otra realidad, a otro problema: la administración y el uso del agua. Se
desperdicia y, además, no la cuidamos, buena parte de la población aun no asume la
necesidad de cuidarla, de no desperdiciarla.
RESPONSABILIDAD COMPARTIDA.
Hay una realidad que no debemos soslayar: el agua es de todos y la responsabilidad de su
administración es del gobierno municipal (COMAPA) y de todos, sobre todo en la casa y
en la familia. Es evidente, al menos en la capital tamaulipeca, que el agua se desperdicia:
por un lado el gobierno ha sido incapaz de mejorar la infraestructura hidráulica, al grado
que a lo largo y ancho de la ciudad hay fugas y mas fugas, que no se atienden a tiempo lo
que conlleva a una perdida gradual del líquido vital.

Y nosotros, como habitantes, usuarios del agua, no hemos sido capaces de asimilar una
cultura del agua: sabemos que es esencial para la salud y la vida, pero como sale mucha de
la llave, no la optimizamos. Parece mentira, pero, de pronto, se publican enes de personas
lavando su carro a manguerazos… en lo personal, acá por Teocaltiche al salir a caminar veo
como un vecino lava su banqueta, a manguerazos. ¿Cuántos más harán lo mismo?
CUIDAR EL AGUA.,
Un día mi maestra de yoga en clase explico como usaba el agua: por ejemplo, trapear sin
químicos, usando pura agua, porque después, esa agua la usa para regar sus plantas. Una
compañera de secundaria, que vive en otra ciudad, un día me explico: solo reciben agua una
día a la semana. Por eso, toda el agua que pueden la reciclan: el agua que usan para lavar la
ropa, la usan para lavar pisos o cochera; el agua utilizada para bañarse para el sanitario… y
además, hay lugares donde colectan el agua de lluvia.
Así como en muchas partes de la ciudad se coloco un tinaco para almacenar agua, y hasta
una bomba, al paso que vamos, tendremos que hacer una reingeniería hidráulica
precisamente para reutilizar el agua: de la lavadora, de la regadera, entre otros cambios que
serán necesarios. Tenemos que aprender a que el agua es un recurso que si no lo cuidamos
se va a acabar.
PROMESAS.
Los políticos una y otra vez nos hacen promesas, y una y otra vez nos mienten, sobre todo
en tiempos de campaña. Y el problema del agua no es privativo de Victoria; lo es en
muchas ciudades del país y la crisis que vivimos es responsabilidad de todos. No debemos,
por nada, creerle a los políticos que nos ofrezcan agua… no depende de ellos.