DESDE ESTA ESQUINA.
MELITON GUEVARA CASTILLO.
Hasta donde sabemos el voto en México es secreto. Sin embargo, por la intención del voto,
se le han adjudicado una serie de calificativos: 1) voto de castigo, se vota en contra de un
partido o candidato; 2) Voto duro, es aquel que siempre vota por el mismo partido, sea
quien sea el candidato; 3) Consigna o corporativo, era el que se daba con la CTM, la CNC o
en que algunas empresas inducían que sus empleados votaran a favor de un candidato; 4)
Voto de hambre, es el producto de los apoyos que se reciben, por lo regular del gobierno, le
llaman clientelar; 5) El voto del miedo, recuerdan cuando a un candidato presidencial lo
etiquetaron como “un peligro para México”, perdió las elecciones.
La cuestión es que, elección tras elección, las características de los votos pueden cambiar.
Por ejemplo, siempre se dice que la elección la va a ganar el candidato que más gaste;
porque el día de la elección cuenta con una estructura para movilizar el voto, pero también
para defenderlo. Incluso, siempre se dice, que va a ganar el candidato, o partido político,
que pueda ganarse el afecto de los indecisos, que sean vamos pues, capaz de motivarlos a
salir a votar… Ante este contexto, uno se puede preguntar: ¿Cómo será el voto en la
elección 2024?
VOTO CLIENTELAR.
La percepción de que va a ganar MORENA la candidatura presidencial nace de su
ciudadanía clientelar. No es igual que los anteriores; es más refinado y con métodos más
directos: el PRI y el PAN, vía sus oficinas públicas distribuían despensas y beneficios a los
más pobres o desprotegidos; MORENA lo hacia vía tarjetas del bienestar social y su propio
banco, sin intermediarios dice AMLO, porque adema los pobres son más fieles, no como la
clase media, aspiracioncita. Este será, sin duda, el núcleo mayor de la votación que obtenga
MORENA.
Al voto clientelar se le opone, digamos, el voto que nace de la molestia hacia el gobierno,
sus decisiones y acciones. En este caso, ya está visto que Claudia Sheimbuam es, hagan de
cuenta, una copia fiel y exacta de AMLO, así que van a votar en su contra todos aquellos
que ven, en el actual gobierno, un peligro en el sentido de la dirección de sus políticas
gubernamentales como aquellas tendientes a destruir a las instituciones democráticas. Se
van a enfrentar, luego entonces, el voto fiel y el voto del malestar; el voto que quiere
consolidar la 4T y el que, de plano, no lo quiere.
VOTO RAZONADO O CRUZADO.
Hace tiempo un periodista, empapado de temas políticos, dio vida a una expresión en
tiempos electorales: el voto razonado. Significaba, en aquella época, que proponía votar por
el candidato a gobernador de un partido; por el candidato de otro partido a la diputación
local y, vaya pues, por otro para la Presidencia Municipal. Le llamo voto razonado porque
no se votaba por el partido, pero si por el candidato. Y en la práctica, es lo mismo que
puede suceder en la elección del 2 de junio.
Además, vale hacer notar, que MORENA y sus partidos coaligados al momento de
modificar el acuerdo de distribución en la práctica está dirigiendo la acción de votar en
hacerlo cruzado: o razonado, según sea el candidato. El caso, al menos en Tamaulipas en
otras entidades, habrá candidato a senador por MORENA, pero también por el Verde y el
PT.
Vale preguntar, sobre casos específicos: En Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas es
candidata a la Presidencia Municipal, busca la reelección; al pedir el voto, lo pedirá parejo
para MORENA, o pedirá que unos voten por Eugenio Hernández y Maki Ortiz, rumbo al
senado. Quienes son candidatos del Verde, pero son miembros morenos, pedirán a la
ciudadanía que voten por el verde o que lo hagan por MORENA. ¿Y si no votan por ellos?
PALOMA: NO SABEN VOTAR CRUZADO.
Cuando se conoció que Eugenio Hernández Flores serán candidato a senador por el Verde,
muchas fueron las especulaciones. Un giro en torno a los votos que puede obtener, en
virtud de que es ampliamente conocido en la entidad; y que, su fórmula, es Maki Ortiz, una
mujer con excelente trayectoria política, que incluso ya fue senadora, y que, a decir de
muchos, sabe de aguacates, en eso de la praxis política.
Mercedes Guillen, mejor conocida como Paloma y líder estatal del PRI, sentencio: la gente
no sabe votar cruzado. Si sus palabras son reales, validadas en la práctica, ¿Qué puede
suceder el día de la elección? ¿Qué Geño y Maki no obtengan suficientes votos para ser
primera minoría, como se pretende?, sí, porque todos voten por MORENA, considerando
que la oposición va a votar parejo: ¿se dividirán los votos morenistas?