Reflector/Gilda R. Terán.

Sin duda alguna que virtudes como solidaridad y empatía, generan acciones de bondad
como lo es el amor al prójimo, y estas mismas saltan a la vista en la Secretaria de Salud de
Tamaulipas.
A decir verdad, se reconoce el gran esfuerzo de ayudar a la ciudadanía en condiciones
vulnerables en estos días gélidos en donde las Instituciones Hospitalarias desplegaron
acciones bondadosas para resguardar a la ciudadanía de las inclemencias del tiempo.
Ya que Vicente Hernández Navarro, Secretario de Salud, es un hombre forjado en la cultura
del trabajo, su amplia trayectoria de trabajo humanista en el sector de la medicina, siempre
ha dado frutos para ayudar a los más necesitados, puesto que trabaja con el corazón, y su fe
nunca claudica, sino que se edifica en esta diario vivir.
En este sentido todos los hospitales abrieron las salas de espera para que se resguardaran las
personas que tenían familiares internados, además se les proporcionaban alimentos y
bebidas calientes, cobertores y prendas de vestir si fuese necesario.
Y es que en estas tareas de ayudar como es costumbre el Voluntariado de la Secretaria de
Salud, se apersonan en las instalaciones del Hospital Civil Victoria, “Dr. José Macías
Hernández”, para ofrecer alimentos a los familiares de personas que se encuentran
internadas.
En esta tareas menesterosas en donde brindan comida a personas esperando noticias de sus
familiares que se encuentran hospitalizados, también reciben mensajes de aliento y
fortaleza para que tengan fe en la sanidad de los pacientes.
Además las Jurisdicciones Sanitarias de toda la entidad, también hicieron lo propio tanto
para dar atención médica, así como ofrecer suministros de ropa y alimentos a los más
necesitados.
En este sentido la Jurisdicción Sanitaria no 1, de esta ciudad capital al mando del Dr.
Maggid Rodríguez, hacían recorridos entregando cobijas, ropas invernales, alimentos, y
sobre todo alentaban a cuidar de estas temperaturas, sin pasar de alto de hacerles un
chequeo médico y entregaban medicamentos en caso necesario.
“POR SUS FRUTOS LOS CONOCERÉIS”…..
¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos?, así, todo buen árbol da
buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos, no puede el buen árbol dar malos frutos,
ni el árbol malo dar frutos buenos. Mateo 7: 16-18.

Y es que bienaventurado es el hombre que confía en Dios y su corazón está en él. Porque
será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y
no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se
fatigará, ni dejará de dar fruto. Jeremías 17: 7-8.
Por lo tanto siempre daremos frutos los que confiamos en nuestro Padre Dios, desde
cualquier trinchera de la vida en que nos encontremos, y con esta oportunidad
fortaleceremos el espíritu de servicio y el amor al prójimo.
Por lo tanto hagamos tesoros en el cielo, donde la polilla ni el orín corrompen, y donde
ladrones no hurtan ni minan.
Porque donde este nuestro tesoro, ahí está también nuestro corazón. Mateo 6:20,21.
Nos vemos en la próxima.
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