ORBE
Ma. Teresa Medina Marroquín.-
GENTE QUE HABLE ¡PERO CON HECHOS! NO VERBORREICOS.
La ciudadanía —cuyo voto masivo el próximo 2 de junio hará que este país
ascienda a las alturas de civilidad y prosperidad o descienda por largos
años a los infiernos de las crisis recurrentes— escuchará por todos los
medios posibles, voluntariamente o forzada, una infinidad de palabras, de
las cuales sus significados e intenciones se perderán en la muy lastimada y
destruida memoria social.
A todas horas y a cada momento, los aspirantes o precandidatos, o como se
les llame, alucinarán a la gente con tanta palabrería, corriéndose el riesgo
de llegar a la esquizofrenia.
¿Por qué no mejor, en vez de esos “ruidazos”, se serenan los candidatos a
presidentes municipales, diputados y senadores, y pasan a los
compromisos formales, por escrito, ante notario público, con la presencia de
personajes de reconocida solvencia moral, a fin de que los votantes
comiencen a ver más claras las cosas y se den las diferencias entre pasado
y presente?
Que ya muchos han hecho eso de que “te lo firmo y te lo cumplo”, dirán, y
tendrían razón.
Pero lo que no han hecho es designar a un grupo de ciudadanos apolíticos,
que moral y legalmente les recuerden a la hora que asuman el poder, de
sus compromisos.
La democracia tiene muchos caminos como tantos (aquí en México) son los
votantes, resultando que de ahí surjan un sinfín de ideas, pero también
aprovechándose de esa situación los candidatos que se presentan a los
mítines dicen mucho, pero al mismo tiempo dicen nada.
La urgencia, y muchas y muchos de los aspirantes a los cargos en
competencia no lo saben o hacen como que no lo saben, es que el pueblo
necesita alcaldes, diputados y senadores del más alto nivel político y moral.
Habría que recordarles que no sólo vivimos tiempos en donde a partir del 2
de junio tendremos ya a quien relevará en el cargo al presidente Andrés
Manuel López Obrador, sino que estos son otros tiempos que no pueden
ser comparados con el hegemónico PRI ni con el PAN ultraconservador.
CLASE POLÍTICA Y PUEBLO: AMORES TRÁGICOS
Esto es, la urgencia es que nos representen políticos poderosos y no los
acostumbrados individuos inestables, indecisos, insignificantes, indiferentes,
acomplejados, ladinos y corruptos.
Gente que venga a hablar mucho, sí, ¡pero con hechos!, no verborreicos
que luego pasan a la historia como sujetos que sólo vinieron a servirse de
los presupuestos públicos.
Ahí es donde radica la advertencia de que las palabras en campañas
electorales no son tan poderosas si no van acompañadas de compromisos
serios, viables, trascendentes y populares.
¿Para qué quiere la ciudadanía la reelección de tal o cual presidente
municipal, si abiertamente sólo trae las intenciones de enriquecerse cada
vez más robando dinero del presupuesto?
Y es que la clase política casi nunca ha tenido una buena relación con el
pueblo. Al principio mucho amor y al final todo el odio: finales trágicos.
La gente es utilizada en las votaciones y luego los políticos se olvidan quien
los puso en el poder.
La exhortación es que dejen de ser vistos como un peligro, y ni siquiera
como un mal necesario.
Alguien preguntaba recientemente si era real eso de civilizar la política en
este país.
La respuesta se encuentra no en los medios o en las reflexiones de los
intelectuales como tampoco en la decisión del Presidente de la República,
sino en la conciencia de todo el pueblo de México.
PREPARA LA UAT INICIO DEL CICLO ESCOLAR 2024-1
Con el liderazgo del rector Dámaso Anaya Alvarado la UAT puso en marcha
el proceso de inscripciones y reinscripciones al ciclo escolar Primavera
2024-1. A partir del 5 de enero y hasta el 31 de enero la UAT transita este
fundamental periodo a fin de que la comunidad estudiantil complete estos
importantes trámites.
¡Feliz miércoles!
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