Opinión pública
Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Este miércoles el árbitro electoral aprobará
los convenios de coalición de los principales contendientes por
ayuntamientos y diputaciones locales ¿cómo vienen? Ha sido tema tabú.
Nadie ha filtrado documentos como solía suceder.
No serán divulgados nombres, pero sí qué partidos tienen derecho a
hacer las propuestas y reparto en votos, si ganan.
De Fuerza y Corazón X Tamaulipas -Pan-Pri- se habla que el primero
postulará en 14 distritos y las principales –por número de electores-
alcaldías, entreverando a priístas en planillas de regidurías. Las
sindicaturas son del candidato.
A diferencia del 2022 cuando la ganancia Pan-Pri-Prd fue tabulada en
secretarías del gabinete del Gobierno del Estado, ahora será el reparto de
votos para tratar de conservar el registro.
Les fue mal en la competencia por la gubernatura. El panismo, pero
más que nada el cabecismo, arrastró a la coalición al despeñadero del que
no podrán salir en varios sexenios.
No han filtrado decíamos, pero se sabe que no es una coalición total
sino que abarcará no más allá de 14 municipios por las presidencias,
donde el PAN propone. En los “chiquillos” cada quien trabajará para su
santo.
Al PRI le conviene porque es como arrastrar un pesado lastre, errores,
atropellos y arbitrariedades que cometieron los Cabeza de Vaca en
perjuicio de la población, amén de saquear el presupuesto. Es mejor ir
solos que mal acompañados.
Los morenos por su parte van juntos en 41 de los 43 municipios y en 21
de los 22 distritos (hace tres años dejaron fuera Xicoténcatl, reinado de
Los Trucos, por razones fáciles de entender).
De los ayuntamientos, trasciende que dejarían fuera Bustamante y
Miquihuana, por algo no explicado hasta hoy, pero que podría resultar en
el sacrificio de alguien de casa.
Y usted se preguntará ¿por qué no entra a la coalición guinda el distrito
22?, es parte de Tampico, el último bastión azul en que Jesús Nader busca
imponer un cacicazgo.
A través de los convenios, en 2022 Morena quiso asegurar primero el
registro –prerrogativas de sus coaligados- en vez de repartirse el pastel
estatal con lo hicieron los de Va Por Tamaulipas, que perdieron.
Al momento en que escribíamos estas líneas, la dirigencia nacional del
PAN, por medio de Marko Cortés, exhibía sin recato cómo acordaron
repartirse el Gobierno de Coahuila luego de ganar en las urnas.
En algo que produce asquillo, Cortés reclama –lavando ropa en
público- al gobierno de Manolo Jiménez que cumpla con “donarle” el 20
por ciento de las oficinas del Registro Civil y de Recaudación (Fiscales), el
20 por ciento de las direcciones de planteles educativos y rectorías de las
universidades públicas.
Con toda desvergüenza reclaman el 20 por ciento de las
subsecretarías, organismos descentralizados, el subsistema de educación
y el Instituto de Transparencia, organismos de agua potable y hasta seis
notarías.
La pregunta es ¿hicieron lo mismo en Tamaulipas en 2022? Al menos,
si lo firmaron, nadie lo exhibió.
Sería terrible que se repartieran como botín de corsario las direcciones
de escuelas de nivel básico y hasta universidades.
En esta coalición por las diputaciones no hay mucho que cosechar,
pero lamentable y vergonzoso que, si ganan un ayuntamiento, peleen por
las direcciones y departamentos como “botín de guerra”. Esperemos que
no sea así (una cosa es lo que publican y otra los documentos que se
ocultan).
Y ese lunes sesionó la Permanente del Congreso del Estado. La
presidenta de la Junta de Gobierno, Ursula Salazar Mojica, confirmó que el
Auditor Superior, Jorge Espino Ascanio, consiguió una orden judicial para
que los diputados no se ocupen de él, ni para bien ni para mal, que no
hablen de él.
Quién sabe qué planes tenga el michoacano, pero no quiere entregar
los trastos. Se niega a recibir a los representantes de la Comisión Entrega
Recepción del Auditor Interino nombrado por los diputados. No puede
quedarse más allá del nueve de febrero ¿qué le anima al muchacho?.
Ni puede dejar a uno de sus lugartenientes, Cesáreo Esparza Ham,
Ubaldo Guzmán Acuña y Teresa Moreno González, que solo pueden cubrir
ausencias temporales y no definitivas ¿quedarse para siempre? Se le
acabaron los siete añitos en la nómina.
Ni puede haber ternas para que el Congreso designe. La Ley dice que
la Junta de Gobierno –mayoría Morena- propone, ya propuso a Francisco
Noriega Orozco como interino al no ponerse de acuerdo el pleno por las
dos terceras partes.
Por cierto, la 65 legislatura reanuda plenarias el lunes 15 en Sesión
Solemne a la que ha sido invitado el Gobernador Américo Villarreal.
Y le cuento que el alcalde capitalino Eduardo Gattás, en trabajo de la
encuestadora Demoscopia Digital, diciembre, ocupa el quinto lugar del
ranking estatal de presidentes cuerudos. Va incluso arriba de Carmen Lilia
Canturosas, de Nuevo Laredo.
Subió un espacio en comparación con noviembre, cuando se ubicó en
el sexto lugar, en tanto Canturosas presidió la tabla con el 65.9 por ciento
de aprobación.