DESDE ESTA ESQUINA.
MELITON GUEVARA CASTILLO.


Cuando iniciaron las giras corcholateras y que se dieron a conocer los lineamientos,
Marcelo Ebrard fue claro y contundente: sin debatir y sin hacer propuestas, es solo turismo.
Efectivamente, hay muchos tipos de turismo y en esencia, el turismo tiene que ver con las
vacaciones y, entiéndase, las corcholatas no están de vacaciones: promocionan a la 4T y
buscar adeptos porque quieren ganar la encuesta y, a la postre, convertirse en el candidato
presidencial de AMLO o de MORENA, como gusten llamarle.
Vacacionar tiene sentido: es el periodo, para unos demasiado corto, de días en que no se
tienen responsabilidades laborales; y buena parte se dedica a viajar, unos de placer visitan
las playas, otros viajan al extranjero, unos mas visitan a sus familiares. Lo importante es
salir fuera de la ciudad… y gastarse lo que ahorraron, precisamente, para salir de
vacaciones. Una amiga del Facebook cada año visita playas y a veces hace notar que
regresa sin dinero.
UN DERECHO.
En mi adolescencia, cuando estaba en la secundaria, en la materia de civismo nos
explicaron el valor del trabajo y de como, en contraprestación, se tiene derecho a las
vacaciones. El trabajo es una obligación que se desarrolla porque en la dinámica social hay
que trabajar para cubrir las necesidades personales y de la familia. Y las vacaciones son un
derecho y que van acordes con la antigüedad en el trabajo. Claro, hay quienes no tienen
vacaciones porque son sus propios patrones, como el señor que vende tacos en la esquina.
La cuestión de las vacaciones es descansar de la dinámica laboral. Hay quienes no salen de
vacaciones y se quedan a seguir trabajando en casa. Los que viajan, como los braceros, lo
hacen para visitar a sus familias. Lo he visto en Tula, con familiares maternos: trayectos
largos y sufrir, más de las veces, el acoso policiaco o extorsión. El caso es que, para
muchos, las vacaciones no son nada fácil.
TIPOS DE TURISMO.
Cuando Marcelo habla de que, no debatir ni hacer propuestas, es turismo; se refiere al
turismo político, o gubernamental, que se aprovechan del cargo y del presupuesto público.
También hay turismo académico: profesores que acuden a Congresos Nacionales e
Internacionales, que se limitan a presentar su ponencia y luego a recorrer la ciudad, se
olvidan de las mesas de trabajo, presentación de libros o de conferencias magistrales.
El turismo familiar tiene sus asegunes: los padres tienen una visión de la acción de viajar o
hacer turismo; en tanto que los hijos, tienen otro. Unos, por decir, prefieren playa; otros
prefieron el turismo cultural o gastronómico. Fui hace días a la playa, me encontré con unos

amigos y veo que la hija, de unos 16 años, trae botas: para impedir, según me dijo, que la
arena entrara a sus zapatos. “No entrara al agua”, me dijo su mama. No le gusta la playa,
agrego. Y, para acabarla de amolar, resulta que donde se hospedaron, no cuenta con wifi,
no hay internet. Imaginen como se pasara los días en La Pesca, en la playa.