ORBE

Ma. Teresa Medina Marroquín.-
Un aspecto fundamental que la gente en Tamaulipas debería preguntar
sobre el proceso electoral 2024 (adelantado dramáticamente), es sobre la
calidad que dicen ostentar infinidad de aspirantes a los cargos que sabemos
estarán en disputa.
Lamentablemente entre las masas nadie pregunta semejante cuestión
(¿¿??), como si diera lo mismo tener al frente de una alcaldía o diputación
federal, incluso en una senaduría, a cualquier bufón.
Y no me refiero a un simple payaso, sino a tantos que en el pasado,
disfrazados de panistas, priistas o perredistas, llegaron a los cargos
públicos sólo a servirse y hasta empacharse.
A quien le quede el saco o a quien corresponda la ciudadanía está obligada,
sino ya no serían válidas tantas lamentaciones, a señalar de tan diversas
formas que ahora existen en las redes sociales a toda esa fauna que
inexplicablemente uno se pregunta qué diablos andan haciendo en política.
Da pena ajena observar incluso hasta individuos que sólo andan a las
pegadas en estos trotes sólo para darle rienda suelta a su ocio, como
abundan otros cuyos dramas existencialistas los han llevado a querer
convertirse en “políticos” o “gobernantes”.
Respecto a los que tienen perfectamente claras sus intenciones de llegar a
robar de las arcas públicas ya ni siquiera deberíamos hablar, pues de esa
fauna hay una terrible infestación.
Es decir, son una pandemia apocalíptica, nada que ver con los daños
causados por el Covid-19, y ni siquiera con el índice de enfermedades como
la diabetes, el cáncer y las afecciones cardiovasculares.
LA CRÍTICA ES EN SERIO PORQUE LO QUE OCURRE ES REAL
Hasta este punto donde lo que se dice aquí va en serio y porque en una
ciudad, estado o país la grandeza depende de los pueblos, las cúpulas de
los partidos políticos deben reaccionar.

¿O acaso todo ya anda tan mal, o como decimos “ya valió”, que debemos
enorgullecernos de tanto bicho suelto, cuyo cerebro no les da para más,
pero que se especializan en la lambisconería, en la adulación, y en un
servilismo rastrero que en general (ojo aquí) es uno de los grandes males
de la política mexicana, que corre en paralelo con la corrupción, y que pone
de manifiesto a un pueblo inmaduro que no sabe elegir en las urnas, que
confunde la democracia con una enorme pachanga, y que en el vulgo se le
acusa como el que no sabe ni con cuantas “gordas” llena?
Se insiste en que los partidos políticos deben reaccionar ante la desgracia
perpetrada por tanto gañán, que por muchas décadas se han dedicado a
hundir a México y a Tamaulipas.
Sabemos que el tema siempre ha estado en los escritorios de las
dirigencias partidistas, pero que por el atraso mental algunos malditos se
encargaron de que fuera a parar al archivo muerto.
¿Cómo entonces podría evolucionar nuestra política con semejantes
candidatos?
En ese sentido, el partido en el poder, Morena, igual que el PAN y el PRI,
debería pasar a revisión ese garrafal error propiciado por las consignas de
los compadrazgos y los amiguismos, mientras que la nación entera se
hunde en una crisis irremediable, producto de los desplantes de una clase
política a la que nada le importa el destino de 130 millones de mexicanos.
En serio: 2024 es el año de las elecciones más importantes de la historia.
¿Seguiremos teniendo esa clase de candidatos buenos para nada, excepto
en desgraciar al prójimo, en medio de un descontento generalizado?
EL ALCALDE GATTÁS Y SUS LOGROS RELEVANTES
Dos temas relevantes llevados a la realidad por el alcalde de Victoria,
Eduardo Gattás Báez, empiezan con las 10 hectáreas donadas a la Sedena
para construir el Cuartel de la Guardia Nacional, cumpliendo cabalmente
con la política del gobernador Américo Villarreal Anaya de otorgar seguridad
y bienestar a la gente, detonando el desarrollo de la Capital de Tamaulipas.
La otra asignatura llevada a los hechos es la recolección de basura que
alcanzó el 95% en relación al colapso heredado que se tenía al inicio de su
administración y al margen del boicot que hacen de sacar la basura fuera de
horario.
¡Feliz miércoles!
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