Opinión pública

Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Otra vez amenaza de bomba, ahora en el
Tribunal Electoral; otra vez la sospecha que el irresponsable es “El
Cachorro” Cantú, diputado local y jefe estatal del PAN al servicio de Cabeza
de Vaca.
Por sus antecedentes, a nadie se le quita la idea que fue el autor, directo
o por medio de algún enviado, el que hizo la falsa alarma al teléfono 911
que distrajo a elementos de Protección Civil.
Quería culpar a sus adversarios de Morena, pero como dice el dicho
“hazte fama y échate a dormir”.
En otra ocasión la amenaza panistas -culparon a Cantú- fue sobre el
Palacio Legislativo, que resultó igual, falsa. Buscaban evitar acuerdos del
pleno que les quitaban poder.
Don Cachorro, con tal de sacar provecho para su partido y su jefe, es
capaz de “desmayarse” y que lo saquen en camilla del Congreso, aunque
esté sanito.
Le falta un autoatentado -personal o a su partido- a balazos, lo cual
pondría en riesgo vidas humanas y consecuencias que lamentar. No se
mide el pela´o..
Y capaz de causar algún incendio ¿apoco no? con tal de sacar ventaja a
sus contrincantes y tajada política.
La mentira es muy común entre grupos, partidos y candidatos en
campaña. Le meten de más para cosechar votos y hasta en verdad ponen
en riesgo su integridad física.
Esto nos recuerda que su patrón Cabeza de Vaca, siendo senador, 28
de abril del 2014 inventó intento de secuestro cuando se dirigía muy
temprano al aeropuerto de Reynosa. Le echó la culpa al gobierno estatal,
igual que cuando era alcalde y denunció presunto secuestro del que no
aportó pruebas.
Le quiso hacer al héroe: “Una camioneta con gente fuertemente armada
trató de detenerme y logré evadirlos”.
En la desesperación por perder elecciones -y hasta el registro-, es una
práctica común en el Partido Acción Nacional. Los objetivos por lo general
son victimizarse o echar culpas a los contrincantes. No siempre les genera
ganancias y quedan en entredicho.
Famoso en aquellos años el presunto ataque a balazos que registró la
casa de campaña del entonces candidato a la alcaldía de Tampico, Jesús
Nader Nasrallah en octubre del 2007. Nadie resultó lesionado ni con el
pétalo de una rosa. Se habló de autoatentado para buscar “subir bonos”.

En 2005, 17 de agosto, el recalcitrante Luis Alonso Mejía denunció que
desconocidos le habían disparado a su compañera de partido Silvia Cacho
Tamez, entonces regidora en Tampico y más tarde dirigente partidista.
Nunca se confirmó.
Mayo del 2006, el propio “Loncho” Mejía habló de agresión a balazos en
su contra, lo cual tampoco quedó probado.
A veces es cierto, contratan pistoleros “sin fama” o comisionan gente del
partido, pero en otras son viles mentiras con tal de acusar a contrincantes.
Igual “famoso” este otro caso. En 2007 la senadora (de chiripa) Lázara
Nelly González Aguilar dijo haber sido secuestrada junto con su chofer
Guillermo López Laguna. Le echó la culpa al Gobernador Eugenio
Hernández Flores.
Horas después el chofer aclaró que él iba solo y se trató de un “borrego”.
Fue presionado por su jefa para que mintiera.
Años después, en 2013, López (había sido candidato a diputado) fue
hallado muerto en su casa del 4 Carrera y Aldama, presumiéndose por
causas del corazón.
Cuando Gerardo Peña Flores era candidato a la presidencia de Reynosa
(colecciona derrotas), dijo que fue “levantado” por hombres armados, sin
que se confirmaran hechos.
En entidades hermanas como Veracruz y Nuevo León, los del PAN han
incendiado y chocado vehículos para victimizarse. Han detonado artefactos
explosivos.
Por eso, ni tantito se duda que la mentira del artefacto explosivo en el
antiguo Palacio Legislativo, fue obra de los celestes con Luis René Cantú
Galván a la cabeza, como autor intelectual. Ha ganado fama de mentiroso.
De los autoincendios ni para qué hablar. Por lo general los provocan
funcionarios cuando la Ley los trae cortos y quieren desaparecer pruebas.
Por cierto, en el seno de la disputad por el control del Poder Legislativo,
Morena hizo una jugada maestra que le garantiza la Junta de Gobierno, un
nuevo ente que sustituye a la Junta de Coordinación Política que deberá ser
entregada -si es que la quiere- al PAN, aun cuando no alcanzó el mayor
número de escaños en la elección.
Hablando de cuestiones académicas y su vinculación con la sociedad,
investigadores de la UAT trabajan en el proyecto que analiza la calidad del
agua en los ríos de la región centro, Corona, Purificación y san Marcos, con
el fin de elaborar una propuesta para el uso eficiente y conservación del
recurso natural.
Son las corrientes que termina en la presa Vicente Guerrero, que
abastece a la capital.