CÒDIGO INFORMATIVO
POR J.J. RAMÌREZ.
He querido dedicar la edición de esta columna, como un reconocimiento a nuestros Héroes, a
todos aquellos mexicanos que lucharon y defendieron con garras y dientes a nuestra patria en la
ciudad de Puebla el 5 de mayo de 1862.
Como consecuencia de la lucha entre conservadores y liberales, nuestro país seguía padeciendo
los estragos de la inestabilidad política, social y económica, sin embargo, con el triunfo del partido
liberal, el Licenciado Benito Juárez García, toma posesión como presidente de México para el
período 1861-1865, tiempo en el que el gobierno decide destinar la mayor parte de los recursos
económicos a la reconstrucción de nuestro país, y en tales circunstancias, el presidente Juárez se
ve obligado a declarar la suspensión en el pago de la deuda externa y sus intereses por un período
de dos años, decisión Juarista que incomoda a los gobiernos de España, Inglaterra y Francia, por lo
que enviaron un ultimátum al gobierno de Juárez en el que exigían el pago inmediato de sus
deudas; Juárez contesta manifestando su deseo de llegar a un acuerdo amistoso e invita a los
representantes de dichas naciones a tener una conferencia con el Ministro de Relaciones
Exteriores, el mexicano Manuel Doblado, quien logra que se firme “el tratado de la soledad” en el
cual se establecían los medios para solucionar el problema de manera diplomática.
El ejército Francés desconoce el acuerdo de la soledad suscrito con anterioridad y se pone en
marcha rumbo a Puebla, donde tuvo los primeros encuentros con el ejército mexicano comandado
por el Secretario de la Defensa Nacional General Ignacio Zaragoza, cuyo propósito era defender la
ciudad de Puebla y de esta forma impedir el paso a la Ciudad de México, fuerzas conformadas por
un grupo de dos mil militares y dos mil quinientos campesinos armados con machetes, piedras y
palos con punta de acero. Las fuerzas francesas, integradas por seis mil soldados con amplia
experiencia de guerra, se decían los mejores del mundo, en virtud de no haber recibido ninguna
derrota en un período de cincuenta años, dirigidos por el general Lorences, estos comenzaron el
ataque desde el medio día del 5 de mayo de 1862.
Por cuanto, a las tropas mexicanas, el general Negrete defendía el frente de la batalla, la brigada
de Berriozábal apoyaba a Zaragoza por la izquierda, mientras que por la derecha lo auxiliaba la
guarnición del general Porfirio Díaz, de esta forma y en medio de una fuerte tormenta, los
franceses fueron rechazados tres veces consecutivas a pesar de haber demostrado gran fuerza y
valor, fueron agraviados y vencidos por la caballería mexicana, viéndose obligados a tocar la
retirada a las 4:30 de la tarde.
El triunfo de la batalla del 5 de mayo de 1862 es de suma importancia para México, ya que la
victoria trajo optimismo y confianza para enfrentar al enemigo francés en futuras batallas, la
población mexicana refuerza la identidad nacional, se definieron algunos de los principios
fundamentales de la política exterior de México, es decir, respeto por la soberanía y la integridad
nacional.
Cuando en Europa se supo del fracaso de los franceses en Puebla, se manifestó estupefacción por
que un pueblo considerado sin fuerza, sin ejército, sin cohesión, demostró ser una nación
organizada y con gran resistencia.
Por estos elementos y circunstancias, todos los mexicanos debemos de sentirnos muy orgullosos y
celebrar la gran hazaña realizada en la batalla de Puebla.
¡¡VIVAN LOS HÈROES DE PUEBLA!! ¡¡VIVA MÈXICO!!
Seguiremos observando e informando, saludos J.J. Ramírez.
¡¡GLORIA PARA MÈXICO!! 5 DE MAYO DE 1862