Opinión pública
Por Felipe Martínez Chávez
Cd. Victoria, Tamaulipas.- Soberbio, envalentonado y con aire de
perdonavidas, aquella mañana del 10 de mayo del 2022, a las puertas de
Palacio de Gobierno Francisco Javier se entrevistó con los reporteros.
Manoteó, gritó, acusó y señaló con índice de fuego a sus contrincantes
morenos de tener nexos con traficantes de combustible de la frontera, en
concreto los hermanos Angulo.
Sus “pruebas”: Presuntos comentarios del alcalde de Reynosa, Carlos Peña
Ortiz, de origen morenista.
Siendo Gobernador se había convertido en el jefe, coordinador, vocero y
defensor de la campaña de su pupilo César “Truco” Verástegui para sucederlo,
convirtiendo la jornada en una elección de Estado como se le llamó a partir de
esa fecha
En la desesperación de perder, parecía león enjaulado. Ninguna de las
encuestas favorecía a su partido y se fue contra los adversarios, pronunciando
aquellas frases que le dieron la vuelta al mundo: “Para todos tengo y no me voy
a quedar callado”.
Dijo retador que respondería a cualquier señalamiento que en adelante se
le hiciera. Faltaban 25 días para las elecciones y era imposible remontar la
intención del voto.
Al denunciar Morena la injerencia directa del Gobernador, el IETAM perdió
el miedo y encontró culpable a Francisco Javier “G” de uso de recursos
públicos y transgresión a los principios de imparcialidad, neutralidad y equidad
en la contienda. Inexiste en cuanto a expresiones que calumnien a las
personas.
En un hecho histórico, el Instituto lo multó con más de 96 mil pesos en
efectivo por meter las manos en la campaña. Primera vez que un ejecutivo era
encontrado culpable de esa falta, desafortunadamente sin consecuencias
penales.
Pues bien, este jueves veremos lodos de aquellos polvos cuando el árbitro
resuelva sobre la revocación que hizo el Tribunal Electoral, respecto a
calumnias. La apelación de la multa no prosperó.
Los magistrados ordenaron al IETAM -a mediados de diciembre- emitir una
nueva sentencia. Lo harán en lo que los observadores califican como el último
“coscorrón” a Francisco.
La multa de casi cien mil no se la ha podio quitar. Su abogada Cessia
González García no pudo comprobar ser la representante legal del entonces
Gobernador ¿actuó como civil?.
En el Catálogo de Sujetos Sancionados del proceso electoral 2021-2022,
Francisco se queda como el individuo más infraccionado. Cuatro expedientes.
Aparte de los casi cien mil, tres amonestaciones públicas.
¿Ya pagó? Claro que no. Es dinero que debe ingresar para becas al
Consejo Tamaulipeco de Ciencia y Tecnología ¿le cobrará a lo chino la
secretaría de Finanzas? Hay procedimientos de embargo que puede hacer
sobre ranchos o departamentos. Luego del remate y cobro, se regresa el
sobrante.
Hablando de elecciones, la sombra del abstencionismo sigue amenazando
los comicios del 19 de febrero para cubrir el escaño de senador acéfalo. Se
espera la más baja participación ciudadana en la historia de Tamaholipas y el
Nuevo Santander.
No les ha caído el 20 a partidos y candidatos, ni al INE como organizador,
que son ellos los que deben promover la concurrencia a las urnas. Le siguen
haciendo al inocente.
Las campañas no prenden. El grueso de ciudadanos no saben que va a
haber elección ese día, aunque de antemano tienen preferencia de por quién
votar.
Esto nos recuerda que, en la renovación del Congreso del Estado 2018-
2019 votó el 33 por ciento de la lista nominal o padrón estatal, en el proceso
más desairado de que se tenga memoria.
De los 22 distritos, los más “mosqueados” ¿a propósito? fueron el uno y dos
con cabecera en Nuevo Laredo, donde salió a votar el 20.8 por ciento del
padrón ¿será lo mismo este 19 de febrero?. Toda una tragedia para la
democracia.
No es posible que, con 16 mil votos, de un listado de 122 mil ciudadanos,
Imelda Sanmiguel Sánchez llegara al Congreso del Estado. Eso es una
vergüenza.
Por antecedentes en elección extraordinarias que se dio en Nayarit en
2021, también para senador, como decíamos en colaboración anterior, votará
el 15 por ciento, máximo el 20. Los candidatos no han sabido motivar ni el
Instituto provocar interés.
En otro tema, muy enojado “Don Cachorro” Cantú, gerente estatal panista,
porque dos de su ovejas en el Congreso del Estado se le salieron del corral, al
votar por propuestas de Morena.
Las expulsó. Ya no aparecen en el padrón interna, Sandra Luz García y
Linda Mireya González. La primera tenía militancia desde 1996 cuando
participó por la alcaldía de Matamoros al lado de su marido Ramón Sampayo.
La segunda se dio de alta en 2014.
Oficialmente el contador Raúl Hernández Chavarría, de la zona sur, es el
nuevo titular de Inteligencia Financiera del Gobierno del Estado. Américo le
entregó su nombramiento. Dentro de su experiencia está el haber pasado por
la Auditoría Superior. Sin duda hará un buen papel.