Por;  Jose Luis Avila.

Cd. Victoria, Tamps; Aunque la desaceleración de la inflación apenas empieza, los precios de productos alimenticios y de servicios continúan al alza, situación que sorprende cada vez a las amas de casa y afecta  a las familias de la clase media y baja de la sociedad en general.

En base a ello los especialistas en economía pronostican que este 2022 el fenómeno inflacionario habrá de terminar un 8 por ciento, y según estos bajará en el 2023 hasta un 4 por ciento aproximadamente.

Dichas cifras significarían que sería más elevada en comparación con años anteriores, por consecuencia los precios de muchos artículos y servicios seguirán siendo altos.

Un claro ejemplo son los aumentos a los artículos de la canasta básica, lo que dará  como resultado que los propios consumidores habrá de desembolsar más dinero y estarán adquiriendo menos cosas.

Pues todavía artículos básicos siguen siendo muy costosos comparados a cómo iniciaron el año, tal es el caso del huevo y la tortilla.

Es decir, la tapa de huevos inició en enero entre los 60 a 65 pesos, llegando hasta ese mes de noviembre a los 85 pesos máximo en tiendas de autoservicio y hasta fruterías.

En lo que va del año han mostrado un incremento en promedio del 20 por ciento, aunque existen algunos artículos que su aumento ha sido hasta el 40 por ciento, como el caso de los aceites comestibles.

De acuerdo a los comerciantes del Mercado “Arguelles” mencionan, desde el inicio de la pandemia se han venido presentando constantes incrementos en todos los artículos comestibles, y ello afecta seriamente a la economía de las familias.