Compañeros, nuestra organización sindical, fue creada en 1944, y desde entonces se había definido así misma como, la organización de estructura nacional y unitaria de los trabajadores de la educación, que promovía la defensa y continuo mejoramiento de las condiciones económicas, sociales, laborales y profesionales de nuestros agremiados.

Pará lograr lo anterior, diferentes secciones del SNTE organizaron desde 1948 al 2007, un número aproximado de 61 paros de labores,4 especialmente por dos motivos: desacuerdos con la elección del dirigente seccional (que por lo general era acusado de ser impuesto o elegido antidemocráticamente) y por exigencias de aumento de salario o relacionadas con el tema económico-laboral, como, entre otras: suspensión de plazas escalafonarias congeladas, descongelamiento de sobresueldos, aumento de la tasa de sobresueldo, reclasificación de zonas de vida cara, elevación de aguinaldo, puesta al día de los pagos atrasados, reclamo por el funcionamiento de clínicas del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), construcción de tiendas ISSSTE, incremento del número de créditos hipotecarios y otorgamiento de viviendas. Sin embargo, hoy en día, al menos en nuestra sindical, solo los recuerdos quedan de esos tiempos de gloria y de auténticos líderes que nos representaban.

Compañeros, afortunadamente hoy se nos presenta una oportunidad histórica, para retomar la esencia de lo que nos llevó a unirnos como sindicato.
Hoy tenemos la oportunidad histórica para lograr nuevas conquistas laborales y poder defender verdaderamente los derechos de nuestros agremiados.

Compañeros, hoy tenemos en puerta esa oportunidad en la sección 30, hoy contamos con la figura de un auténtico líder que nos puede representar dignamente, hoy contamos con un maestro surgido verdaderamente de las bases y no de la cúpula, que comparte la visión de lo que queremos como futuro para nuestro sindicato, un maestro que, le queda claro que para alcanzar ese futuro se tiene que trabajar en el presente, un maestro que, sabe escuchar a las bases y trabajar con ellas, un maestro que, le queda claro que para llegar a esa meta, se requiere estirpar de nuestra sección aquellos falsos líderes que jugaron al juego de las sillas en nuestra sección sindical por muchos años, olvidándose de los compromisos con sus agremiados.

Hoy compañeros, tenemos la oportunidad histórica de volver a nuestra esencia como sindicato, y con PROFR. NAIF JOSÉ HAMSCHO IBARRA, estamos seguros que lo podremos lograr. Así que, adelante compañeros y recuerden, a estas alturas, para atrás, ni para agarrar vuelo. Vamos por esa Victoria en la 30, claro que sí, con el favor de Dios.