Reflector/Gilda R. Terán.

Hablar de Américo Villarreal Anaya, gobernador electo de Tamaulipas,  es presentar  un ser humano con espíritu de servicio, en donde  prevalece  su humildad y sencillez,

Y es que no trato de presentar una interpretación de la vida  de personas de la política, pero si algunos  hechos relevantes que nos dan mucho a entender, que nuestro próximo mandatario estatal, dará  esperanzas de bienestar a los tamaulipecos.

Además es confiable, sensible a las necesidades humanas,  por su amplia  trayectoria de vida al servicio público  en el sector salud, proviene de una familia en la que siempre destacaron  los principios de honestidad y servicio al prójimo.

Está escrito en la historia de la entidad, que  su progenitor fue un gobernador que atendía a la gente, sin protocolos, tenía la virtud de hacer amigos, humano, usted se lo podía encontrar por las calles caminando como cualquier ciudadano y afecto a entablar pláticas con toda la gente a su paso.

Y para quienes lo conocemos, podemos constatar que es una persona sencilla, hombre de trabajo que ha demostrado con su entrega y dedicación su compromiso de ayudar a la población con dignidad y respeto.

FORTALECIENDO LA EDUCACION

Sigue dando frutos la iniciativa del programa “Pasos  por la educación”, el cual fue instaurado, por la Sra. Lucy Rodríguez de Gattas, presidenta del  DIF Victoria, cuya meta es impulsar la educación básica a niños en extrema necesidad.

En estas labores de ayuda el alcalde Lalo Gattas también ha hecho presencia en el campo y en las zonas marginadas para entregar los kits de útiles escolares, para que ellos puedan continuar con sus estudios prioritarios.

En estos menesteres de ayudar, hicieron actividades con causa, así como colectas de útiles escolares,  y en los meses de agosto y septiembre el DIF Victoria entrego gran cantidad de paquetes para la educación, hicieron  la entrega de útiles escolares a niños de la Esc. Prim. “Miguel Hidalgo” del Ejido La Presa.

CONFIANDO EN DIOS.

En ocasiones nos derrumbamos sin remedio sin saber por qué,  sin entender los motivos, a veces, nos abatimos por circunstancias que en su mayoría no comprendemos, y  es que el dolor  jamás encuentra  justificación, y de pronto llega sin previo aviso queriendo ser permanente.

Por tanto, en algún momento, la adversidad puede tocar a nuestra puerta,  a veces cuando lo hace, se puede acomodar sin que la hayamos invitado a pasar y se puede convertir en un molesto acompañante.

Nadie está exento de calamidades, pues  no somos ajenos al  sufrimiento, y muchas veces, este mal necesario se convierte en un canal de aprendizaje, a veces, más directo que la misma felicidad, por lo que aceptar, abrazar y superar lo que nos sucede en las adversidades, es vital para que la experiencia nos ayude.

Tengo la certeza, que la mejor manera de superar el dolor es hacerle frente al sufrimiento, todos pasamos por situaciones en la vida que nos producen sufrimiento y que no sabemos cómo afrontar.

No obstante ante los retos de la vida, siempre tenemos presente la esencia de nuestro Creador,  quien viene alumbrar, a dar paz, y fortaleza en todos los embates que se nos pueda presentar en este viaje por la tierra.

Nos vemos en la próxima.

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