CUADRANTE   POLITICO———

POR  FERNANDO  ACUÑA PIÑEIRO——- 

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   Durante muchos años, el grupo político de los gobernadores emanados de la capital de Tamaulipas, se alternaron con los de Matamoros. Prácticamente el  último cuarto de siglo  estuvo liderado por políticos  surgidos de la llamada heroica  y de ciudad Victoria.  

El punto de quiebre de este imperio  bicéfalo a lo largo de más de cinco lustros, vio su punto de quiebre en el 2010, con el magnicidio del doctor Rodolfo Torre Cantú, y la entronización de su hermano Egidio, al cual se  le atribuye la creación del prianato en Tamaulipas. 

  La alianza Egidio-Cabeza provocó  una parálisis transexenal en el PRI, cuyos principales cuadros en su momento, se plegaron al patronazgo de la marcaTam, por instrucciones del  señor de San Pedro Garza García. 

     Así  unidos en un solo proyecto, egidistas y cabecistas arribaron  a la elección del pasado cinco de junio. Les hubiese ido bien, de no ser porque la administración azul se enfrascó en una lucha de poder a poder con el gobierno  federal de Andrés  Manuel López  Obrador.   

 Lo anterior no quiere decir para nada que, el egidismo-cabecismo le haya cumplido al pueblo de Tamaulipas, tal y como lo prometieron con los cientos de cambio en el 2016. Todo lo contrario, ambas camarillas se fundieron en una  coincidencia clave: ambos grupos sentían un desdén y un odio inexplicable por Victoria. 

  En su momento ambos festinaron en silencio, la ruina en la que habían dejado a la capital tamaulipeca, devastada por la ausencia de contratos con la IP, así como también con sus desplantes humillantes contra la burocracia. 

  El renacimiento  económico, social y político que hoy, se perfila en nuestra capital, tiene tres fechas relevantes: la primera es la del primero de julio del 2018, donde el candidato al senado  Américo Villarreal vence al abanderado panista, con una votación de 610 mil 306 votos. 

 Posteriormente, la segunda fecha se registra el  seis de junio del 2021, cuando el empresario morenista Eduardo Gattas Báez le gana en la capital del estado a la panista Pilar Gómez  Leal, con el 36.88 de la votación emitida: 55 mil 360 sufragios. 

 Y finalmente la del pasado cinco de junio del 2022,  donde Américo rompe su propia marca del 2018 y triunfa sobre el truco Verastegui  con una cifra récord de 731 mil 383 votos. 

 Si el  triunfo de Américo fue un preludio en el 2018, la victoria de Gattas en  la urbe sede de los poderes estatales, fue por así decirlo el principio del fin del grupo texano-reynosense.  

Tanto Américo como Gattas tienen en común haberse enfrentado a la maquinaria azul, en condiciones muy adversas, y ambos salieron triunfadores. 

Hoy estos dos personajes del morenismo tamaulipeco, son mucho más que aliados. Están hermanados por una lucha política sin cuartel, contra la que se considera la administración sexenal panista más autoritaria e intolerante del país. 

 De cara a su primer informe de gobierno municipal, Gattas ha demostrado carácter y determinación para luchar al lado del pueblo victorense. No los ha dejado solos en temas cruciales como el abasto de agua, para uso doméstico. Y recientemente acaba de poner en marcha e programa AMA, mediante el cual se entregarán garrafones de agua potable a las familias, así como también, se les instalaran tiendas Diconsa para darles más baratos los artículos de la canasta básica.  

 EGB, se ha aplicado significativamente  en temas de alumbrado, reencarpetado  y pavimentación de calles, alumbrado público y servicio de limpieza. En doce meses,  la nueva administración morenista con Gattas al frente le ha cambiado el rostro a la capital de Tamaulipas. 

     Las acciones están a la vista: se rehabilitaron 26 mil lámparas y circuitos de alumbrado. Hoy Victoria ha dejado atrás la era de las sombras. Como este, hay cientos de datos que atestiguan el amor por el terruño de la nueva clase política morenista. 

 Pero, como el mismo alcalde lo pregona a los cuatro vientos: lo mejor está por venir, con un 2023 que pinta muy promisorio  en materia de proyectos de desarrollo y modernización de la urbe capitalina. 

  Se habla de un paquete de proyectos destinados al mejoramiento de la infraestructura victorense, por el orden de los  mil 400 millones de pesos. Una de estas obras insignia es la segunda línea del acueducto de la presa Vicente Guerrero a ciudad  Victoria. 

 Otra de las inversiones importantes para el 2023, es la construcción del paso a desnivel, en el entronque del libramiento Naciones Unidas con la carretera a Monterrey. 

  En el actual reacomodo del poder político en Tamaulipas, uno de los hechos mas visibles es o que está ocurriendo en la región centro del estado. 

 Es una circunstancia que seguramente seguirá gravitando en la ruta hacia el futuro: Me refiero  a la poderosa alianza entre el Gobernador electo Américo Villarreal Anaya y el alcalde victorense Lalo Gattas.