Reflector/ Gilda R. Terán.
Para seguir ayudando a las personas que más lo necesitan, la Presidenta del DIF Victoria Lucy Rodríguez de Gattas, acompañada de sus colaboradores, hicieron presencia hasta las puertas de hogares para entregar sillas de ruedas a minusválidos.
En virtud de peticiones recibidas en el DIF Victoria, por personas en condiciones de extrema pobreza, solicitando apoyos ortopédicos desde bastones, andadores y sillas de ruedas, se dio respuesta para mitigar estas carencias.

Así también con el fin de fortalecer la unión familiar el DIF de esta ciudad capital, se preparan con los próximos cursos de verano infantil, y están a todo vapor con todas las actividades desplegadas para llevar alegría a los menores.
Por lo pronto, invitan para que se inscriban y puedan disfrutar de las actividades lúdicas en los CEDIF 1 y el centro de convivencia no 2, de la col Enrique Cárdenas, para que disfruten de las albercas , el cual será un oasis familiar para los reyes de la casa.
Le comento que este es un gran proyecto de esparcimiento familiar, el cual el DIF Victoria nunca quito el dedo del renglón, para que todos los chiquitines, acudan a retozar y a disfrutar de juegos, competencias, manualidades, deportes
Serán justamente dos semanas comprendidas del 8 al 12 de agosto, y del 15 al 19 de este mes, con un precio módico de solo $100 pesos la inscripción, pero sin duda que serán espacios para desarrollar el potencial humano de los infantes.
“Amor familiar”.
A pesar de que el hombre fue creado por Dios con una capacidad innata para amar, el crecimiento y la vivencia del amor se realizan a través de la experiencia que va adquiriendo a lo largo de toda su vida, en el contexto individual de cada persona, esta experiencia se ubica en nuestros hogares.
Es en donde se hace posible el amor, un afecto sin condiciones; en donde los padres que inician un pacto filial eterno, porque consideran a sus hijos como su continuación, no en razón de sus cualidades. «El hogar es un centro de intimidad y apertura».
Es en este espacio familiar donde edificamos lo humano del hombre, que es el enseñarlo a pensar, a profundizar, a reflexionar, es en ese ámbito donde se aprende el cultivo de las virtudes, el respeto que es el guardián del amor, la honradez, generosidad, responsabilidad, el amor al trabajo, gratitud, etc.
En nuestras casas nos invitan a ser creativos en el cultivo de la inteligencia, la voluntad y el corazón, para poder contribuir y abrirnos a las sociedades preparadas e íntegras, es aquí donde el amor de la familia es un remanso de paz.
Al hablar de familia podemos imaginar a un grupo de personas felices bajo un mismo techo y entender la importancia de la manutención, cuidados y educación de todos sus miembros, pero descubrir la raíz que hace del hogar el lugar ideal para forjar los valores, es una meta alcanzable y necesaria para lograr un modo de vida más humano, que posteriormente se transmitirá naturalmente a la sociedad entera.
El amor hogareño va más allá de los encuentros habituales e ineludibles, los momentos de alegría y la solución a los problemas que cotidianamente se enfrentan, ya que formar y llevar a la familia en un camino de superación constante no es una tarea fácil.
Nos vemos en la próxima