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Cuando hace unos años, durante su informe de trabajo en el auditorio del ICEST de esta capital, el entonces senador Américo Villarreal Anaya, hizo un alto en su mensaje y mediante una señal con el brazo se dirigió al alcalde de Victoria Eduardo Gattas ahí presente, diciéndole que había muchas cosas que hacer por Victoria. Y que contara con su decidido apoyo, AVA estaba adelantando lo que ahora ya empieza a hacerse realidad:
La capital lucirá muy arropada por la 4T a partir de octubre.
No en vano, recientemente el alcalde Eduardo Gattas presumió que en los próximos meses, podrían estarse aterrizando recursos presupuestales de carácter extraordinario por el orden de los 2 mil millones de pesos. En dicho paquete de recursos financieros que sin lugar a dudas vienen a poner fin a la sequía de dinero público más nefasta de que se tenga memoria, se incluye lo que será la segunda línea del acueducto.
En este punto hago un paréntesis para destacar que el sexenio americanista en Tamaulipas, habrá de destacarse entre otras cosas por atender la prioridad del siglo y del milenio: abastecer a las grandes ciudades tamaulipecas del recurso hídrico, llevarle agua a cientos de miles de familias que hoy están pasando severos problemas para tenerla en sus hogares.
Para ello Tamaulipas cuenta con una región sur caudalosa y abundante en el cauce del río Pánuco, considerado como uno de los principales brazos fluviales del país. Y en este caso específico se trata de nuestra mayor riqueza tamaulipeca, superior incluso en importancia que el petróleo.
Porque el agua constituye el oro líquido más preciado para la humanidad. Y su escasez como recurso renovable, pero cada vez más limitado ha terminado por alcanzarnos.
El hecho es que en estos dos mil millones que de manera adicional ya se han anunciado, y que estarían ya incluidos en los acuerdos con la Secretaría de Hacienda, la urbe victorense estaría anotada también en diversos proyectos de infraestructura urbana y rural.
Por lo que sabemos, ciudad Victoria está perfilada para destacar en inversiones relacionadas con agua, seguridad y salud entre otros rubros. En el ayuntamiento de Eduardo Gattas la mencionada temática genera propuestas y estrategias, en los cuales se involucran los tres órdenes de gobierno. Esta dinámica se da una vez por semana en la sala del cabildo municipal.
En otro tema, pero dentro de la misma tendencia de generar buenos resultados, nos enteramos que el alcalde Gattas declaró que a partir del día 15 de agosto, o sea en menos de dos semanas más, se estará pagando ya el bono de productividad a los 548 trabajadores que ganan menos de 10 mil 999 pesos mensuales.
Dicha gratificación salarial compensa los días de exceso que se tenían en el aguinaldo. Pero además, a partir de ahora, el bono de productividad se entregará en base a parámetros de productividad, puntualidad y desempeño, entre otros factores de evaluación.
Los que califiquen en este balance en la calidad del servicio público que se ofrezca a la ciudadanía, se verán beneficiados.
De manera que lo que acaba de hacer el ayuntamiento morenista, es invertir los factores laborales que antaño prevalecían. Y que se basaban no en una sana relación de trabajo, sino en una cadena de chantajes y de presiones. A partir de ahora, estos vicios tienden a desaparecer: todos y cada uno de los empleados tendrá un salario digno, pero a cambio la ciudadanía saldrá ganando con una atención más esmerada y responsable.
Y bueno pues a manera de conclusión en el tema que hoy nos ocupa, les compartimos el creciente ritmo de trabajo que cada día trae e alcalde de Victoria:
El ejemplo más reciente: ese martes, desde su twitter el alcalde consentido de la 4T informó: “En gira de trabajo, recorrimos 7 mil 209 metros cuadrados de carpeta asfáltica que se sustituyó de la calle nueva al 20 Matamoros, para constatar el avance del programa de remodelación de vialidades en nuestra querida capital”.
Como rezaba una frase que mucho tiempo anduvo de moda: “Lo mejor está por venir”, obviamente trasladándola a la era de Américo y Gattas, en lo que constituye el renacimiento social, político y económico de Victoria.