Reflector/ Gilda R. Terán.

Seguramente que las aflicciones, tribulaciones y los sinsabores de la vida cotidiana,  pueden llegar a quebrantar nuestro paso  por este viaje terrenal, pero aun ante la adversidad podemos creer que todo pasará y saldremos fortalecidos.

Y no es para menos;  sentirnos desquebrajados ante  los  azotes emocionales, ya que nos somos de barro, sino de carne y hueso, y en ocasiones estos embates pueden llegar a fragilizar nuestro espíritu, pero tengamos presente que “Dios aprieta, pero no ahorca!”.

En ocasiones  la vida no es un  “lecho de rosas”, sino puede parecer todo lo contrario con golpes duros al corazón,  donde humanamente creemos desfallecer o encontrarnos en callejones sin salida.

Y es que es un hecho    que cuando las circunstancias negativas nos acompañan durante una larga temporada y no se marchan, y aun teniendo la esperanza que todo pasará, es lógico que nos concibamos derrotados y con déficit de fuerza para continuar adelante.

Algo que me queda claro es que la vida puede ser muy oscura en cualquier momento, lo sabemos, tal vez lo hemos vivido,  sin embargo, lejos de claudicar, debemos de enfrentar, para elegir los mejores colores con los que pintaremos nuestro horizonte.

Y  es que consideremos que la vida es un constante vaivén,  tratemos de mantener el control en las situaciones más sutiles y más complejas y sobre todo, no perder la fe de que todo pasará sin más.

A veces somos capaces de anticiparnos y vemos que el río cristalino de nuestras vidas comienza a revolverse y otras veces simplemente somos atrapados en el torbellino, nos toma de sorpresa y vemos todo negro, y cuando llegan esos imprevistos, todo se muestra confuso y perdemos la perspectiva de la esperanza.

Y cuando se presentan estos  momentos en los cuales nos dejamos atrapar por las turbulencias y somos arrastrados en el remolino de la negatividad, la frustración o el desasosiego, permitiendo que nos engulla.

Estas se convierten en un campo estéril del cual no obtendremos nada, si queremos cosechar incluso después de un temporal, hay que observar esa agitación como una oportunidad de cambio, pues es un momento de aprender, de decidir, de hacer reformas.

Tome en cuenta, que los problemas enfrentados nos templan y nos hacen madurar, operando desde nuestro interior para percibir de nueva cuenta las aguas claras, y toda nuestra esencia vuelve a florecer y la vida se vuelve nuevamente generosa y cálida.

“Con Jesucristo somos más que  vencedores”.

INTENSO  DESAZOLVE DE DRENES PLUVIALES.

Considerando que están pronosticadas lluvias intensas en la región,  el  gobierno  municipal de Victoria, se dio a la jornada del desazolve de los 36mil 700 metros lineales de drenes pluviales de esta ciudad capital.

Bueno estas talachas preventivas, es con el fin de evitar inundaciones, por el estancamiento de las lluvias, además de evitar accidentes de vehículos que puedan quedar atrapados en estas contingencias de la naturaleza.

Y además tomando en cuenta que el ciclo  de huracanes 2022 para el Atlántico arribó el 1 de junio y de acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional (SMN), ha indicado que nos esperan en esta semana lluvias intensas, es por eso de estas acciones preventivas.

Estas  tareas de desazolve iniciaron en el 24 Conrado Castillo, en este dren que cuenta 4.8 km de largo, haciendo uso para estas limpiezas de retroexcavadoras, así como de camiones de volteo para el retiro de maleza, escombros y todo tipo de basura

Los trabajos preventivos en los 17 drenes pluviales de la ciudad iniciaron en el 24 Conrado Castillo con 4.8 kilómetros de longitud donde se trabaja con retroexcavadoras y camiones tipo volteo para retirar maleza, árboles, basura y escombro.

Nuestra ciudad capital tiene 17 drenes pluviales, los cuales están en permanente mantenimiento por parte del municipio victorense, destaca por su longitud de 5.3 km, el dren que va a la par de  la vía del ferrocarril.

Nos vemos hasta la próxima.

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