-Ocho años después del anuncio del México 26 no fueron suficientes para la 4T
-Discrepancia entre la visión de la Presidenta y la realidad en la Ciudad de México
-Claudia Sheinbaum y Donald Trump no quisieron enfrentar al “fantasma del abucheo”
H. Matamoros, Tamaulipas.-Si bien es cierto que el acto inaugural del Campeonato Mundial de Fútbol en el estado Azteca se llevó a cabo contra viento y marea, también es una verdad de a kilo que las manifestaciones violentas en las calles y en los alrededores del coloso de Santa Úrsula empañaron la ceremonia organizada por la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA).
El gobierno de la Ciudad de México hubo de emplear la mayor cantidad de elementos disponibles de la fuerza pública para contener y encapsular a los integrantes de distintos colectivos que pretendían llegar hasta el recinto oficial de la competencia mundial futbolera.
La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), colectivos de madres buscadoras de personas desaparecidas, transportistas y agricultores no lograron doblegar con sus demandas al gobierno de la Cuarta Transformación, pero, al mismo tiempo, tampoco dieron por concluidos los actos de presión orientados a que se les resuelvan sus demandas y que iniciaron el día primero del mes en curso.
La pasión deportiva de la sociedad azteca se desbordó en 1968 con la inauguración de los Juegos Olímpicos; luego, en 1970, en el primer torneo de la FIFA en la república mexicana; posteriormente, en 1986, al año siguiente del sismo de 1985 que destruyó gran parte del entonces Distrito Federal; y, 40 años después, la justa deportiva que coloca a México como el primer país del planeta en ser sede por tres ocasiones del campeonato mundial de futbol soccer.
Vale la pena precisar que, hace ocho años, los miembros de la Federación Internacional de Futbol Asociación acordaron que, en 2026, tres países fueran la sede de la nueva edición del Campeonato Mundial de Fútbol: México, Estados Unidos y Canadá.
Al igual que cada cuatro años, también en esta ocasión la FIFA y su slogan de que “el mundo se une en torno a un balón de futbol”, fue la gran “ganona” en lo que se refiere a la millonaria recaudación económica por distintos conceptos.
El Mundial 2026 se caracteriza por ser un espectáculo no apto para todos los estratos sociales mexicanos como consecuencia de los estratosféricos precios de los boletos de entrada y los diversos productos alimenticios y de bebidas que la FIFA controla y monopoliza en las tres sedes mundialistas.
Asimismo, a pesar de que las comparaciones son odiosas, justo es mencionar que las condiciones políticas, sociales y económicas que envolvieron al México 70 y México 86, son totalmente contrarias a la negatividad del México 26.
Los numerosos filtros de seguridad sobre las avenidas aledañas al estadio Azteca, las vallas metálicas que rodearon al recinto deportivo que reunió a 88 mil espectadores, la violencia del denominado Bloque Negro y las manifestaciones de los maestros de la CNTE, contrastan con las imágenes del México 70 y el México 86.
Si lo antes descrito no fuera suficiente para el enrarecimiento del ambiente futbolero del mes de junio, la FIFA se pasó por el “arco del triunfo” las leyes civiles y la soberanía mexicana tal y como en su momento lo denunciaron los propietarios legales de los palcos del Coloso de Santa Úrsula. En esas instalaciones deportivas mexicanas solo “tronaron los chicharrones” de la Federación Internacional de Fútbol Asociación.
Como era de esperarse, la ausencia de la presidenta CLAUDIA SHEINBUM PARDO en el palco de honor, a un lado del presidente de la FIFA, GIANNI INFANTINO, polarizó la opinión pública. La jefa del Ejecutivo federal-de acuerdo a su criterio-prefirió “estar con el pueblo” que acompañar a las “elite”.
Una versión distinta es que, al igual que su homólogo de la Unión Americana DONALD TRUMP, prefirieron no enfrentar al “fantasma del abucheo” que rondaba en las sedes de los respectivos recintos deportivos de inauguración.
También, desde su muy particular punto de vista, asegura que no tuvieron éxito los «agoreros del desastre” que vaticinaban el caos total durante el acto inaugural. No obstante, la objetividad de la aseveración no es del todo objetiva ni convincente con base en gráficas y videos que demuestran las acciones persuasivas y de violencia de la fuerza pública en su intento por someter a distintos colectivos de manifestantes.
Reconózcase o no, la realidad es que la movilización de los maestros de la CNTE desde el día primero de junio acampando en calles aledañas al zócalo capitalino y bloqueando importantes vialidades de la Ciudad de México, ha generado un caos vehicular y peatonal que afectan a millones de ciudadanos capitalinos ajenos a las diversas demandas y sus motivaciones.
Respecto a los resultados de los partidos inaugurales en las tres sedes mundialistas de América del Norte, por supuesto que le fue bien, pero le pudo ir mejor a la selección mexicana, al enfrentar al conjunto representativo de Sudáfrica.
En el estadio Toronto de Canadá, la selección del país del maple logró agónico empate frente a su rival deportivo de Bosnia-Herzegovina; al final del tiempo reglamentario ambos conjuntos dividieron puntos con el empate a un gol por bando.
En cambio, en el país de las barras y las estrellas, la selección norteamericana superó con creces a la escuadra representativa de Paraguay, luego de perforar la cabaña del país visitante por cuatro ocasiones, aunque, eso sí, los paraguayos anotaron el “gol del honor”.
¿Cómo la ve?
DESDE EL BALCÓN:
I.-La Selección Mexicana debe quedar en el primer lugar de su grupo para continuar deleitando a la afición azteca; de lo contrario, si quedan en segundo lugar, la siguiente fase del mundial futbolero la continuarán en Los Ángeles, California.
Y hasta la próxima.