Columna: Contraespejo
Por: Karla Pérez
H. Matamoros Tamaulipas a 09 de abrio de 2026.- Por un lado, la versión oficial asegura que se está trabajando para regresar a los maestros a sus lugares de origen; por el otro, ellos mismos aseguran que ese regreso tiene un costo.
Ulises Pérez, secretario particular del Secretario General de la Sección 30 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación en Tamaulipas, Arnulfo Rodríguez, plantea un escenario de apoyo, orden y beneficio. Y es cierto, los movimientos se están dando y en números que llaman la atención. Tan solo en el último periodo se habla de alrededor de 800 cambios de adscripción en el estado, una cifra que contrasta con los cerca de 200 registrados el año pasado.
Es decir, el ritmo prácticamente se cuadruplicó, lo que confirma que sí hay una estrategia activa para reubicar docentes. Incluso en ciudades como Matamoros, todavía hay cerca de 89 maestros que siguen laborando fuera, principalmente en Reynosa y Nuevo Laredo, lo que indica que el proceso sigue en marcha y que aún queda una parte importante por resolver.
Pero la otra cara es la realidad que viven muchos maestros, no es solo la distancia, el tema de la inseguridad en carretera, el desgaste diario y el impacto económico. Con ingresos que rondan los 7 mil 500 pesos mensuales, tienen que cubrir renta, servicios básicos y gastos de traslado en ciudades que no son las suyas. Simplemente, no es justo ni sostenible.
Y en medio de todo eso, surge la percepción que se repite entre pasillos: que no todos llegan igual, que algunos tienen que “apoyar” para que el trámite avance.
Pero desde la experiencia de algunos maestros, el camino no siempre es tan directo ni tan transparente, incluso hay una inquietud más de fondo, que ya empieza a mencionarse con más frecuencia: la posibilidad de que primero se asignen plazas lejos del lugar de origen y después se “facilite” el regreso, ya sea mediante aportaciones económicas o incluso con compromisos políticos.
Es decir si te cambio de otro municipio a tu lugar de origen, pero o apoyas económicamente o estas en la lista de favores y tarde o temprano te la voy a cobrar, pues podría requerir tu voto en un futuro.
Porque al final, ningún maestro debería sentir que tiene que pagar en dinero o en favores para estar cerca de su familia o trabajar en condiciones dignas, si eso está pasando, aunque sea en algunos casos, entonces el beneficio deja de ser apoyo.
Asi es que este sistema que se esta manejando » por debajo del agua», no deja de ser mas grave que la compra de plazas en Tamaulipas, ya que en caso de que te encuentres en la lista de «favores por cobrar», estamos hablando de coacción del voto, y seguimos con los mismos argumentos. Cuando un derecho se convierte en moneda de cambio, deja de ser apoyo y se vuelve compromiso político.
En el mundo que gira y gira nada es lo que parece