La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
Las herramientas de la contra actualidad nos dan una idea de lo que hubiera sido de México, en el tema de los hidrocarburos si MORENA, o la izquierda, no gobernará el país en este escenario turbulento del mercado global.
1.- El PAN, y sus candidatos, desde siempre han soñado con privatizar PEMEX. Xóchitl Gálvez, en su momento candidata presidencial azul aseguró que, de ganar la máxima magistratura de la nación, cerraría las refinerías de ciudad Madero, Tamaulipas y la de Cadereyta, Nuevo León.
Para empezar.
Se infiere que en seguida continuaría con el desmantelamiento de otras factorías de hidrocarburos como la naciente Dos Bocas.
Ya encarrerada Xóchitl como presidenta, habría rematado hasta la barda de Felipe Calderón Hinojosa.
La refinería en Texas, Deer Park, obvio: pensaba ser subastada por el neoliberal PAN y habría regresado a manos extranjeras.
¿Qué pudo generar esa política de privatización de nuestro petróleo?
Evidentemente: un déficit monstruoso de gasolina nacional y una ampliación de consumo de combustibles gringos.
Optimistamente, tendríamos precios de gasolina de 30 o 40 pesos por litro; y el diésel vital para la producción agropecuaria, en la misma fluctuación.
Fiel al estilo de los gobiernos neoliberales, la contratación de deuda sería la única salvación de las profundas crisis económica y social, prohijadas por las clásicas políticas de los adoradores del libre mercado.
En concreto: perderíamos soberanía.
(Ese es un tema que no alcanzan a entender, los tecnócratas y neoliberales; a nivel de tierra, los derechairos).
2.- México habría perdido protagonismo, y capacidad de interlocución, en el plano internacional al ejercer una política entreguista y subordinada -principalmente a EUA-. Nunca hubiéramos visto la postura firme y digna de la presidenta ante el presidente Trump de la presidenta, Claudia Sheinbaum; Xóchilt nos habría regalado, mucho de su humor involuntario que la caracteriza, en el concierto de las naciones.
3.- Habríamos visto la intervención militar norteamericana, en el país, disfrazada de combate a los zares de las drogas. No es fantasía: actualmente los conservadores piden al gobierno norteamericano intervenir militarmente -bajo esa justificación- en territorio nacional.
Muy probablemente, -en estas circunstancias bélicas- habría zonas de reclutamiento para llevar mexicanos a Irán; morirían por la democracia del dólar y el petróleo,, salvando de ir a la guerra del Medio Oriente, entre muchos, a los hijos de Trump.
De pesadilla.
¿Todavía hay gente que sueña con la derecha en el gobierno?