Hipódromo Político
por Carlos G. Cortés García
· Este fino sujeto, el mal llamado “Cacharro” Cantú Galván, se apoderó de las siglas y los presupuestos del Partido Acción Nacional en Tamaulipas en beneficio de él mismo y de su socio, Raúl Rodrigio Pérez Luevano, a quien Luis René ubicó como tesorero del Comité Directivo Estatal del PAN, y quien se encargó de maquillar las cifras para, juntos y revueltos, ambos dos, darse una vida de jeques con los recursos que el PAN dejó de invertir en sus actividades políticas y actos de campaña. Ello significa que en el 2027 el PAN no logrará buenos resultados gracias a las pillerías y mediocridades de Luis René Cantú Galván “El Cacharro” y su socio Raúl Rodrigo. De pena ajena que los haya sacado el nacional con un puntapiés en salva sea la parte y por la puerta de atrás.
Dice un refrán popular que cada quien es el arquitecto de su propio destino y cada quien debe asumir las consecuencias de sus buenas y malas decisiones. Así es en esta vida, si no para todos, si para la generalidad de las personas. Y digo esto por lo que le voy a comentar a continuación.
Finalmente, el Comité Ejecutivo Nacional del PAN arrebató a Luis René Cantú Galván el control de ese partido en Tamaulipas. Y lo que urge ahora es que le hagan una auditoría sobre los recursos, públicos, claro, para saber cuánto les han dado a los azules, y quién y dónde se los gastó, porque de qué «Cacharro» se llevó dinero a su casa se lo llevó.
La prolongada y ofensiva omisión de “El Cachorro” para renovar la dirigencia azul en Tamaulipas fué rota desde la Ciudad de México ya que tras meses de incertidumbre, el Comité Ejecutivo Nacional panista activó los mecanismos de emergencia para obligar a la renovación de la dirigencia en Tamaulipas, quitándole a Luis René Cantú Galván el uso y usufructo abusivo de las siglas del PAN y la utilización personal de los recursos blanquiazules. E insisto, urge una auditoría a este abusivo sujeto para saber cuántos miles de pesos desvió gandallamente a su favor.
El proceso “moral” de renovación debió haber sido impulsado desde la escandalosa derrota por la gubernatura en 2022, en donde Luis René no hizo nada, ni antes ni después. Pero estatutariamente este proceso de renovación debió haber iniciado en septiembre de 2025, lo que no ocurrió por los “esos” del presidente formal del partido, pero de liderazgo cero.
Al ver el Comité Nacional, de Jorge Herrera, que el proceso de renovación nomás no caminaba en Tamaulipas, decidieron a intervenir mediante un procedimiento de “facultad supletoria”, que es la potestad legal del Instituto Nacional Electoral en México para asumir el registro de candidaturas a cargos federales, diputaciones y senadurías, que corresponden a los partidos políticos o coaliciones, garantizando la continuidad del proceso electoral. Es un mecanismo de apoyo o sustitución para asegurar el registro ante diversas situaciones. ¡Qué vergüenza “Cacharro” que te hayan arrebatado el mando, que no el liderazgo del partido QUE NO ES TUYO!
A su tiempo, la Comisión de Justicia del Consejo Nacional, notificó a «Cacharro» Cantú para que se convocará a elecciones, pero dicho llamado fue omitido por meses y ante la falta de convocatoria a la Comisión Permanente Estatal, tuvo que ser el CEN del albiazul quien determinó el procedimiento. Y fué a través de estrados electrónicos en el portal Internet del CEN del PAN que se hicieron públicas las providencias firmadas por la Secretaria General del CEN, Karen Michel González Márquez.
El documento es claro, al señalar que es de urgente resolución, y que las acciones deben ejecutarse sin la mayor dilación, en cuanto a la renovación del PAN de Tamaulipas.
Para ello, el Comité Nacional del PAN ordenó formalmente al “Cacharro” notificar a los Comités Directivos Municipales sesionar de inmediato para llegar al objetivo de emitir las actas que validen el método de elección que, trasciende, el nuevo liderazgo será elegido mediante el voto libre y directo de la militancia, como ha sido solicitado por más de 3,000 firmas de panistas activos en Tamaulipas.
Luis René, “El Cacharro”, nunca podrá superar su fracaso al frente de ese partido político, que fue echado, prácticamente del poder, en junio de 2022, cuando el candidato del Movimiento de Regeneración Nacional, MORENA, a la gubernatura de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, consiguió 731,383 sufragios contra 549,017 del PAN, su más cercano competidor. Es decir, en ese proceso electoral, MORENA logró la victoria con un 25% más de votos, lo que resulta en una escandalosa derrota para Luis René, quien ahí, en ese momento político electoral, se fortaleció como un fracasado de la política, un bueno para nada.
Y ni hablar de la elección a presidente municipal de Reynosa, Tamaulipas, en el 2024, cuando “El Cacharro” mordió el polvo vergonzosamente en contra del actual alcalde Reynosense, Carlos Peña Ortiz, “Makito”.
Mientras “Makito logró 116,971 votos, “Cacharro” sólo consiguió un penoso segundo lugar, arropado por el PAN, el PRI y el PRD, con 52,415 votos, lo que significó que este bocón político ni siquiera alcanzó el 50% de la votación. “El Cacharro”, pues, consolidó su fracaso político en Tamaulipas, y desde entonces hasta hoy se pertrecha en la sede principal del PAN en Tamaulipas y no quiere aflojar el cargo, aún y cuando, moral y legalmente, ya debía de haberse ido “desde en denantes”, como dijeran en mi pueblo.
Y perdóneme Usted mi insistencia: a Luis René Cantú Galván “El Cacharro” deben hacerle una profunda auditoría para saber en qué se gastó cada uno de los dineros de las prerrogativas públicas que le fueron ministradas desde su llegada a la dirigencia de ese partido. Y si no le cuadran las cuentas, que le apliquen la máxima del vómito negro, porque no se vale que de manera arbitraria y cínica se roben los dineros que son de los panistas tamaulipecos.
Y en este proceso de auditoría, debe también investigarse al socio de “El Cacharro”, Raúl Pérez Luevano, su suplente cuando “Cacharro” cobraba como diputado en el Congreso de Tamaulipas, y quien no debe irse limpio cuando ambos dos, juntos, se embolsaron una jugosa cantidad de miles de las prerrogativas azules y Raúl fue el encargado de maquillar las cifras en beneficio de ambos. E irse impunes, Raúl y “Cacharro” es fomentar la delincuencia. Y lo menos que podemos desear es que entre la justicia y los ponga a ambos dos en donde deben estar: tras las rejas.
Y es que desde su derrota en junio del 24, no se sabe que este fulano haya siquiera pagado un café a los militantes y dirigentes panistas tamaulipecos, quienes verdaderamente están enfurecidos con este sujeto reynosense, quien fue incapaz de mantener una estrategia ganadora, cuando el PAN de Tamaulipas tenía todo para haber mantenido el poder por años. Pero ni modo. Una decisión equivocada sin duda, haber puesto a este tipo en la presidencia del PAN, quien sólo re$olvió sus problemas y se olvido de quienes le dieron el voto a este partido. Y regresar el tiempo atrás, es imposible.
PD. 1. En los últimos días se ha manejado la versión en diferentes medios de comunicación sobre un presunto paro camionero a nivel nacional para el próximo lunes 6 de abril. Sin embargo, los transportistas de Tamaulipas no participarán en este paro nacional. Así lo aseguró José Edgar Zamorano Santillán, delegado de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga en Reynosa, quien descartó bloqueos o manifestaciones en la entidad.
Zamorano Santillán señaló que, a diferencia de otras regiones del país, en Tamaulipas el nivel de robo al autotransporte se mantiene relativamente bajo, aunque la situación se agrava cuando los operadores transitan por tramos de carreteras federales. El representante del sector precisó que la problemática se intensifica al incorporarse a corredores como la carretera México-Querétaro, México-Puebla y México-Cuernavaca. Y reiteró que como Cámara apuestan por el diálogo permanente con las autoridades y las fuerzas de seguridad.
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