Por La Libre

Por Edelmira Cerecedo Garcìa.

En El Mante la política dejó de ser servicio para convertirse en espectáculo. Y no cualquiera: uno caro, contradictorio y, sobre todo, conveniente.

La transformación más evidente no ha sido la del municipio, sino la de la propia alcaldesa Patricia Chío. Aquella figura que, bajo convicciones religiosas, evitaba símbolos y tradiciones ajenas, la misma que ordenó cubrir una imagen de una cantina del Mercado Municipal, hoy baila sin reparo con los Diablos de Quintero, en una escena más cercana al show que a la congruencia.

¿Cambio de valores… o cambio de estrategia?
Porque esto no es espontáneo. Es cálculo. Es reelección.

En ese mismo escenario apareció Sheyla Frida Palacios, sumándose al ambiente del baile de Quintero, no como espectadora casual, sino como parte de una narrativa cuidadosamente construida: presencia, exposición y repetición.

Pero ese no fue el único movimiento. El sábado en la noche , su nombre círculo por otro escaparate: el evento de LUXXU en el Country Club, donde ; Según versiones pagó por figurar y colocarse en el foco mediático junto a Aldo de Nigris.

No es coincidencia. Es estrategia; No es cercanía, Es posicionamiento.

Mientras tanto, el verdadero poder no siempre está donde se ve. Detrás del telón aparece el nombre de Rigoberto Rodríguez Rangel, señalado como operador clave del presupuesto y de las decisiones que orbitan alrededor de la administración.

Un personaje al que dicen nada lo frena: contratos, facturación, control… y silencios incómodos.
¿Gobierno o negocio?
Y en medio de ese tablero, piezas que estorban se quitan, Como ocurrió con la Secretaría del Ayuntamiento: exhibida, aislada y retirada del camino sin demasiado ruido. Porque aquí no se trata de gobernar mejor, sino de gobernar sin obstáculos.

Pero mientras arriba se reparten poder y posiciones, abajo la realidad sigue intacta:
calles destrozadas, drenajes colapsados, días sin agua… y una ciudadanía que ya vivió el abandono.

Eso sí, ahora hay baile.
Ahora hay eventos.
Ahora hay sonrisas.
Después de un año de distancia, la alcaldesa decidió “sentirse pueblo”. Qué curioso que el acercamiento llegue justo cuando la silla empieza a tambalearse y la reelección se vuelve prioridad.

La estrategia es clara:
pan y circo versión 2026; Fiesta para que olviden, Música para que no reclamen.Fotos para simular músculo político.

Un músculo inflado con estructuras, acarreos y recursos públicos disfrazados de apoyo social. Un músculo que causa ironías de la política pues lo deshidratan para luego ofrecerles agua… a cambio de presencia.
Y mientras tanto, venden la idea de unidad, de alianzas, de fuerza… cuando lo que realmente construyen es una carrera desigual.

Porque no se puede hablar de democracia cuando quien compite ya tiene el presupuesto en la mano, el aparato operando y la cancha inclinada.

Si hay intención de reelegirse, que lo haga pero con congruencia:
que deje el cargo,
que compita en piso parejo,
que convenza, No que imponga.

Porque el poder no solo se mide en cuánto puedes gastar para conservarlo…
sino en cuánto respeto le tienes a la memoria de la gente.

Y en El Mante, esa memoria aunque la quieran tapar con música y luces sigue muy despierta.

LA UAT

La Universidad Autónoma de Tamaulipas sigue demostrando que está a la altura de los grandes retos, impulsando un proyecto pionero en ecofisiología vegetal liderado por Edilia de la Rosa Manzano y respaldado por el rector Dámaso Anaya Alvarado.
Con infraestructura de primer nivel y tecnología de punta, la UAT no solo fortalece la investigación, sino que forma talento y posiciona a Tamaulipas en el mapa científico. Así se construye el futuro: con conocimiento, compromiso y visión