Por Agustin Peña Cruz
Ciudad Madero, Tamps.- En medio de un creciente flujo de inconformidades
ciudadanas difundidas en redes sociales, el secretario del Ayuntamiento de Ciudad
Madero, Héctor Marín Rodríguez, trazó una línea entre la percepción pública y la
legalidad institucional: sin denuncia formal, no hay investigación posible. El llamado,
dirigido a conductores y ciudadanos, busca encauzar las quejas contra agentes de
tránsito hacia los mecanismos oficiales, particularmente la Contraloría municipal.
“El marco que regula a los servidores públicos establece protocolos específicos para
investigar y, en su caso, sancionar conductas indebidas”, explicó el funcionario. Bajo
ese principio, insistió en que “la primera de ellas es la denuncia”, precisando que
únicamente a través de este recurso se pueden activar procedimientos
administrativos con sustento jurídico.
Marín Rodríguez fue enfático al señalar que la circulación de videos en plataformas
digitales, aunque frecuente, no constituye prueba suficiente. “No basta con circular
en redes sociales videos que pueden ser falsos”, advirtió, al tiempo que destacó la
necesidad de otorgar “mayor certidumbre y confianza” a la ciudadanía mediante
procesos formales.
En ese sentido, el secretario recomendó que cualquier acusación por presuntos
actos de extorsión o corrupción sea acompañada de evidencia verificable. “No nada
más basta a veces la palabra… tenemos acceso a grabar muy fácilmente con el
teléfono, sacar fotos y evidenciar”, afirmó. De lo contrario, añadió, los casos se
reducen a “la palabra de uno contra la palabra del otro”, lo que dificulta la actuación
de la autoridad.
El funcionario también expuso que, en diversos casos, el contenido difundido en
redes no refleja necesariamente un acto indebido por parte de los agentes. “Nos ha
pasado que después nos han enseñado videos donde efectivamente alguien se
pasó un rojo, lo para el tránsito y después la gente se queja por extorsión”, relató.
En estos escenarios, puntualizó, el contexto completo resulta determinante para
valorar la actuación del oficial.
Parte del problema, explicó, radica en la reacción inmediata de los conductores ante
una sanción. “Entiendo el enojo de que uno viene a playa, pero si te pasaste,
cometiste alguna infracción o vas hablando por teléfono, los oficiales de tránsito

están haciendo su trabajo”, sostuvo. La molestia, en muchos casos, no deriva de un
acto de corrupción, sino del desacuerdo con la infracción aplicada.
De hecho, Marín Rodríguez aseguró que las quejas recientes no han acreditado
conductas ilícitas. “Las quejas que se han dado últimamente no han sido por
corrupción”, afirmó.
Según detalló, la mayoría de los reclamos surgen cuando los conductores son
detenidos por faltas como utilizar el teléfono móvil, ignorar señales de tránsito,
realizar maniobras prohibidas o estacionarse en espacios reservados.
“Se han quejado porque los tránsitos los están parando, pero al final de cuentas es
porque van hablando por teléfono, porque se pasaron rojo o porque están en
lugares prohibidos”, explicó. En dicho sentido, insistió en que las sanciones forman
parte de la aplicación legítima del reglamento vial.
El secretario también subrayó que, en los casos donde no existe irregularidad, los
agentes cumplen con los procedimientos administrativos correspondientes. “A todos
se les entrega su boleta y pueden pasar a las oficinas de ingreso a pagar la multa”,
indicó, precisando la trazabilidad de las sanciones.
No obstante, reconoció la importancia de mantener abiertos los canales de denuncia
para detectar y corregir posibles abusos. “Si no es así, implementar los medios
legales y administrativos correspondientes como es la denuncia en Contraloría para
posteriormente llevar a cabo una investigación”, precisó.
Más allá de la dimensión operativa, el funcionario expone que este enfoque
contribuye a un objetivo más amplio: depurar la imagen de la corporación y
fortalecer la confianza pública. La denuncia formal, dijo, no solo permite sancionar
irregularidades, sino también respaldar a aquellos elementos que cumplen con su
labor de manera honesta.