-Reforma a tres artículos no debe considerarse como “prueba superada”
-Candidatos morenistas tendrán que “rascarse con sus propias uñas”
-La presidenta Claudia Sheinbaum no aparecerá en las boletas electorales
H. Matamoros, Tamaulipas.-A pesar de que el gobierno de la Cuarta Transformación lo presenta como “prueba superada” por la reforma a tres artículos constitucionales, la realidad es que el mutilado Plan B presentado por la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO en el Senado de la República, reconózcase o no, representa una segunda derrota en el Congreso de la Unión.
Si bien es cierto que con la necesaria mayoría calificada se aprobó en la Cámara Alta la reforma a los artículos 115, 116 y 134 constitucionales para regular sindicaturas y regidurías municipales, ajustar el presupuesto a los congresos locales, y acotar remuneraciones de consejeros y magistrados electorales y funcionarios del Instituto Nacional Electoral (INE), respectivamente, también es una verdad de a kilo que fue rechazada la “joya de la corona”: la revocación de mandato en el proceso eleccionario de junio del año próximo.
La negativa del Partido del Trabajo para apoyar con sus votos la iniciativa presidencial, prácticamente dejó fuera de la boleta electoral a la mandataria nacional quien, bajo el pretexto de la revocación de mandato (nadie le está solicitando que se vaya por pérdida de confianza), se preparaba para hacer campaña proselitista, aunque, eso sí, “sin apoyar a ningún partido político”.
El senador petista y fundador del Partido del Trabajo, ALBERTO ANAYA, mantuvo su postura que había anunciado con anterioridad rechazando que la revocación de mandato se empalmara con la elección intermedia y judicial en 2027, pero, al mismo tiempo, apoyando la iniciativa en los ajustes a ayuntamientos, congresos locales, autoridades electorales y funcionarios del INE.
En consecuencia, no resulta temerario ni aventurado predecir que, al margen del cristal con que se observe, después de siete años la coalición Morena-PT-PVEM sufrió su primera fractura política con el alto costo político que representa para la presidenta SHEINBAUM PARDO el fracaso de su iniciativa presidencial en sus versiones A y B.
Tampoco es faltar a la objetividad precisar que la mutilación del Plan B presidencial en su punto más importante, acéptese o no, incrementa el poder de negociación del Partido del Trabajo y, en sentido contrario, coloca en evidencia la falta de control político de la jefa del Ejecutivo federal.
Justamente, la revocación de mandato que en realidad debería denominarse “ratificación de mandato” durante la elección intermedia era la estrategia de la 4T para que la presidenta SHEINBAUM PARDO arrastrara a los candidatos morenistas-principalmente a los candidatos a diputados federales-para mantener la mayoría calificada en el palacio legislativo de San Lázaro sin la imperiosa necesidad de una coalición.
Vale la pena recordar que el Plan A presidencial fue rechazado en el pleno de la Cámara de Diputados ante la resistencia de la oposición a eliminar las candidaturas plurinominales, reducir el presupuesto a los partidos políticos y regular los listados de representación proporcional.
Con el argumento de la optimización de los recursos públicos, la iniciativa presidencial pretendía un “agandalle electoral” orientado a mantener una supremacía partidista legislativa, eliminando así todo obstáculo que impidiera el continuismo de la Cuarta Transformación y sus programas de gobierno que requieran reformas a la Carta Magna.
Por cierto, en la selección de candidatos para el proceso eleccionario que se avecina la coalición que encabeza Morena sufrirá una nueva fisura, aunque ahora con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) derivado del tema que tiene que ver con el nepotismo electoral.
Como es del dominio público, el alto mando del partido en el poder advirtió que no permitirá candidaturas inmediatas para familiares directos de gobernantes en funciones. El Verde Ecologista pretende postular como candidata a gobernadora de San Luis Potosí a RUTH GONZÁLEZ SILVA, esposa del actual mandatario potosino RICARDO GALLARDO CARDONA.
En consecuencia, se da por descontado que, por ese motivo, el PVEM no competirá en alianza con el Movimiento de Regeneración Nacional en la elección de junio próximo para la renovación de la gubernatura de esa entidad federativa.
El Comité Ejecutivo Nacional de Morena que preside LUISA MARÍA ALCALDE LUJÁN aclaró que la Comisión de Elecciones supervisará el cumplimiento de tal directriz en atención a la propuesta de la presidenta de México, CLAUDIA SHEINBAUM PARDO, para fortalecer la institucionalidad democrática.
Como es evidente, los distintos intereses políticos están colocando en una frágil posición a la coalición Morena-PT-PVEM, luego de siete años sostenidos de haber navegado por los mismos mares y con la misma bandera.
Ni hablar.
DESDE EL BALCÓN:
I.-A pesar del generoso margen de aceptación ciudadana lo que a su vez hace innecesario la revocación de mandato, los reveses en ambas cámaras del Congreso de la Unión indican un mal inicio político en 2026 de la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO.
Y hasta la próxima.