El Patinadero

Juan Antonio Montoya Báez

Los números que se barajan para esta Semana Santa 2026 son alegres, pero necesarios. Tras una cuesta de enero que se prolongó hasta marzo, la economía de los municipios turísticos de Tamaulipas urge de un bálsamo.

La proyección es ambiciosa: más de dos mil millones de pesos de derrama y la visita de casi 2.9 millones de turistas, con la Playa Miramar de Madero como la joya de la corona y Victoria armando la «pachanga» con el tradicional San Marcazo de LALO GATTÁS.

El gobernador AMÉRICO VILLARREAL ANAYA tiene claro que no quiere «moscas en la sopa». El despliegue anunciado es masivo: más de dos mil elementos de la Guardia Estatal, helicópteros, Ángeles Verdes y unidades de salud distribuidos en casi 2,400 kilómetros de carreteras.

La estrategia estatal busca que el visitante goce y, sobre todo, regrese. Incluso las noticias sobre el crudo en las costas son positivas: las playas están limpias y listas.

Sin embargo, aquí es donde «la puerca tuerce el rabo»; el plan estatal es robusto, pero el eslabón más débil siempre es el municipal. De nada sirve que el Estado blinde las carreteras si, al entrar a las ciudades, el turista cae en las garras de agentes viales que, en lugar de orientar, parecen salir de cacería.

La mala fama de los tránsitos en Matamoros —donde ya hubo limpia—, la voracidad reportada en el sur y las constantes quejas contra los agentes de Ciudad Victoria, ponen en riesgo la tranquilidad del visitante.

Es un secreto a voces: para muchos malos elementos, la Semana Santa no es tiempo de reflexión, sino de «agandalle» y extorsión bajo el disfraz de infracciones.

La instrucción del Gobernador es clara, pero la vigilancia recae en los alcaldes como primera línea de defensa. Son ellos quienes deben meter al orden a sus corporaciones para evitar que el viaje de placer se convierta en un viacrucis burocrático y costoso para quienes nos traen los recursos.

Esperemos que se proteja a los tres millones de visitantes. Que la derrama llegue a los hoteles y restaurantes, y no se quede en los bolsillos de inspectores y agentes viales cuya cola es tan larga como la fila de turistas que esperamos recibir. Se vale soñar con una Semana Santa sin «mordidas».

En tanto, la Universidad Autónoma de Tamaulipas alcanzó un importante loco al formalizar un convenio con la Universidad de Nottingham, reconocida como una de las cien mejores instituciones de educación superior a nivel mundial.

Esto es parte de la estrategia de internacionalización y vinculación académica, con este convenio que tendrá una vigencia de tres años, que permitirá el intercambio académico, el uso compartido de laboratorios, la realización de proyectos conjuntos y una estrecha colaboración en investigación.

Las áreas involucradas serán control, automatización, energías renovables, electromovilidad, telecomunicaciones y fotónica, beneficiando directamente a estudiantes, cuerpos académicos y docentes de ingeniería y posgrado.

El convenio fue firmado, por el Rector de la UAT, DÁMASO ANAYA ALVARADO y el profesor NIGEL MONGAN, vicerrector asociado de Colaboración Internacional de la Universidad de Nottingham, es resultado de las actividades de movilidad académica realizadas a finales del 2025, con la participación de docentes y estudiantes de la Unidad Académica Multidisciplinaria Reynosa Rodhe.

Por parte de la UAT, participa también el director de la Unidad Académica, JAIME GERARDO MALACARA NAVEJAR, así como de los profesores PEDRO ZAMORA y LEOPOLDO GARZA, adscritos al programa de Ingeniería en Electrónica, además de los doctores MARCO RIVERA y PAT WHEELER, investigadores de la institución británica.

Bueno, por hoy es todo.
Adiós y aguas con los patinazos…

Contacto:

[email protected]