La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

Cuando existen poderes equidistantes, la convivencia o coexistencia por lo regular, deriva en el respeto. Los EUA de Donald Trump y la Rusia de Vladimir Putin pactaron -extraoficialmente- la suavización del bloqueo económico a Cuba que ya cumple más de seis décadas.
Nada de tensiones ni amenazas.
Los buques petroleros rusos navegaron sobre el caribe en paz, con cien mil toneladas de petróleo de la patria de Lenin y terminaron con un boicot inhumano. No hubo alharaca interna ni externa; ni la sociedad rusa censuró la actitud de su gobierno ante el gesto de internacionalismo proletario, ni la población norteamericana reclamó a su presidente Trump -incluso la derecha más vociferante, se guardó su opinión- el dar su venia para el paso de los rusos con insumos para la isla.
(Algunos escépticos lo negarán. Pero en parte, la conducta del gobierno norteamericano es producto de la lección del pueblo iraní que le está propinando a un país, que presumía de una hegemonía mundial que hoy se ve cuestionada).
¿Sería sensato para EUA abrir un nuevo frente contra Rusia, cuando Irán les está minando su potencia y exhibe sus reales debilidades en la guerra moderna?
La frágil visión estratégica del presidente Trump se nota a diario. Las guerras económicas contra Rusia y China se le complicaron; sus armas más sofisticadas: los aranceles -creía él- serían suficientes para doblegar a esas naciones y sus mercados.
Ocurrió lo contrario.
Encareció mercancías que los rusos y los chinos proveían a sus socios de Europa y sus principales economías entraron en crisis lo que provocó que sus viejos socios voltearan s negociar con sus adversarios rojos.
México que veía escenarios convulsos por los amagos de los norteamericanos -incluso con la extrema amenaza de la invasión territorial-, ahora percibe menos tensión. Los viajes de los buques mexicanos que cooperaban con Cuba, ante la comunidad internacional se legitiman con la participación de Rusia y evita la satanización de su actitud solidaria, con todo y que la derecha grite y chille.
¿Por qué no utilizamos la historia, para explicarnos la conducta presente de los pueblos?
En los años 60 Cuba se jugó el destino de la mano de la entonces URSS. Permitió que en su suelo se plantaran misiles nucleares. A 90 millas de EUA.
Cuba y el mundo estuvieron a un tris de la inauguración de la guerra nuclear.
Rusia jamás lo olvidó.
En 1986 ocurrió uno de los accidentes nucleares en Rusia más devastadores del mundo: Chernobyl. Centenares de muertos y heridos. Más de 20 mil niños afectados, fueron atendidos por los efectos de la radiación por el sistema de salud más avanzado de Latinoamérica: Cuba.
La economía de mercado, no se explica que puedan existir muestras de generosidad y hermandad de las naciones con Cuba.
Los conservadores no están preparados para comprender y abordar, temas como el humanismo.