La Comuna
José Ángel Solorio Martínez
La Secretaria de Salud del gobierno de Tamaulipas, Adriana Marcela Hernández Campos, -como se esperaba- no halla por dónde empezar en la institución en la cual se le responsabilizó. Dice que es un desbarajuste administrativo; casi 400 millones de pesos andan bailando por concepto de laudos a favor de trabajadores despedidos, en tanto, hay 3 mil casos semejantes en todo el sector.
La ingenua damita, no ha dicho nada de los gigantescos huecos financieros que su antecesor Vicente Hernández, le heredó. Y no realizó solo y su alma esos trafiques; sus principales socios la jefa Compras de la SS, Dora Oralia Valdez Zozaya y su auxiliar preferido, Rodolfo Velazco Betancourt -mejor conocido en el bajo mundo de la burocracia dorada como el Chino- todavía laboran en sus cargos a pesar de múltiples denuncias que en su contra tienen por contratos irregulares, entregados a sus socios y favoritos.
Otro sujeto que es una verdadera fichita es Rembrandt Reyes Nájera quien ejecutó con la protección del exsecretario, innumerables trafiques con el presupuesto de la institución.
Existen quejas de varios proveedores de la dependencia, a quienes se le evaporaron los pagos; o se les cubrieron en espaciados abonos.
¿Por qué no cubrió los pagos a los empleados despedidos?
La nueva secretaria, Hernández Campos no ha dado explicación.
Probablemente porque no sabe; quizá, porque está encubriendo al exsecretario Vicente, de las tropelías que caracterizan a la SS en el estado. Posiblemente, porque han estado jineteando por años esos dineros que son de los trabajadores.
La anodina Adriana Marcela, está inmiscuyéndose -a muy temprana hora- por complicidad o por omisión, en el cuestionable saqueo de un grupo de pillos, que hasta ahora cuentan con la protección oficial.
(A la cual se suma la inexperta secretaria).
Es muy seguro que desconozca la nueva burócrata, que el sindicato de los trabajadores de la salud es parte del entramado para legitimar el movimiento de plazas, despidos y de compensaciones a sus favoritos.
Uno de los negocios redondos de Vicente, Rembrandt, el Chino y Valdez Zozaya es la compra directa de los insumos para las campañas de salud en donde se incluye la del dengue. Anualmente se compran más de 500 millones de pesos en diversas substancias para el combate al mosquito que provoca esa enfermedad y otros bichos.
Se calcula que, de esa cantidad, esos funcionarios desleales se embolsan 200 millones de pesos, cada año.
Su conducta rapaz, ha deteriorado la calidad de la infraestructura de salud pública. No hay medicinas en muchos nosocomios; no existen especialistas para los derechohabientes; sueldos míseros a personal médico y baja vigilancia en los hospitales que ha derivado en agresiones a médicos que atienden en varias partes de la entidad.
La cándida secretaria Adriana Marcela, está caminando en territorio minado.
Por lo pronto, ella se siente la mujer Maravilla.