DE PRIMERA …. LA DAMA DE LA NOTICIA

POR ARABELA GARCIA ….

Dicen que los pilares refuerzan cualquier estructura, y la administración del gobernador Américo Villarreal Anaya tiene en el Maestro Carlos Irán Ramírez González no solo a un funcionario, sino al gran estratega de la estabilidad. No es cosa menor: administrar el dinero público requiere más que honestidad; exige un liderazgo técnico y una visión de Estado que el secretario ha demostrado con creces.

Hablemos de realidades contundentes: bajo su mando, se han logrado amortizaciones y pagos históricos por 833 millones de pesos, dentro de una reingeniería de 16 mil millones, sin reducir un solo servicio y —lo más importante— sin tocar un solo peso del bolsillo de los tamaulipecos. Eso no es suerte, es la labor de un líder que sabe dónde apretar la tuerca para que la maquinaria no se detenga.

Matamoros se erige hoy como el gran referente y titán de la recaudación estatal. Esta confianza del contribuyente es el mejor examen aprobado para el equipo de Finanzas. La gente en la frontera, en Reynosa, Laredo, y por supuesto en el sur con Tampico, Madero y la capital Victoria, está respondiendo porque ve que el dinero ahora sí tiene un destino sagrado: la obra pública real. Carreteras, infraestructura y proyectos de interés colectivo son el sello de una gestión donde los recursos aterrizan donde deben. Estén pendientes este domingo en «Diálogos con el Gobernador», porque se profundizará en cómo este liderazgo financiero ha puesto a Tamaulipas en la vitrina de las mejores calificaciones crediticias del país.

Olga Sosa: ¿Senadora o Embajadora de su propio Ego?

En la otra cara de la moneda, nos encontramos con una Olga Sosa que parece traer las hormonas políticas en un punto de ebullición peligroso. Resulta lamentable ver a una senadora enfrentarse a los medios de comunicación con desplantes de diva solo porque las preguntas le resultan «incómodas».

Se le cuestionó su evidente aceleramiento y su falta de respeto por los tiempos de quienes hoy gobiernan con seriedad el estado. Olga actúa como si el Senado fuera un reino aparte donde nadie puede tocarla, mientras se placea por todo Tamaulipas como una embajadora de turismo VIP, más preocupada por el filtro de su próxima foto que por la sustancia de su encargo legislativo.

Su intento de vender una cercanía protectora con la presidenta Claudia Sheinbaum es, por decir lo menos, una falta de respeto a la agenda nacional. La presidenta tiene un país que sacar adelante; no tiene tiempo para andar defendiendo las pataletas de quienes se sienten intocables. Para las siguientes elecciones, Tamaulipas necesita perfiles con madurez y la «cola corta». Sosa aparece hasta en la sopa, pero su aporte real sigue siendo un misterio detrás de tanto flash fotográfico y tanta soberbia ante el cuestionamiento público.

Silencio, que vienen las vacaciones

Afortunadamente, el periodo vacacional ya está aquí. Mientras el Gobierno del Estado despliega operativos de seguridad para recibir a millones de turistas en nuestras playas y parajes, el murmullo político debería bajar de volumen por salud mental de todos.

Ojalá que la senadora Sosa aproveche estos días para tomarse unas verdaderas vacaciones en su casita, lejos de los micrófonos que tanto le molestan y de la agitación que ella misma provoca. Tamaulipas merece un descanso de los egos inflados para enfocarse en lo que realmente importa: el bienestar que se construye con la maestría técnica de las finanzas y no con los berrinches de la política de redes sociales.

Por ahora, a disfrutar del sol, del descanso y, sobre todo, del silencio que dejan las cuentas claras.

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