-Estancada la indagatoria del decomiso de 10 millones de litros de diésel

-El operativo en el puerto de Tampico, Tamaulipas dejó al descubierto el huachicol

-Ni siquiera como testigo ha sido citado por la FGR el ex secretario de Marina

H. Matamoros, Tamaulipas.-A pesar de que la transparencia, honestidad y anticorrupción forman parte de la carta de presentación del gobierno de la Cuarta Transformación, la realidad es que, a pesar de un año transcurrido, continúa estancada la investigación relacionada con el contrabando documentado de hidrocarburos.

Luego del decomiso de 10 millones de litros de diésel en el puerto de Tampico, Tamaulipas, que transportaba el buque-tanque con bandera de Singapur, Challenge Procyon, en el mes de marzo del año pasado, la indagatoria que prometía el desmantelamiento de una red delictiva que afectó en 600 millones de pesos a la hacienda pública no ha fincado ninguna responsabilidad a funcionarios de alto nivel de la Secretaría de Marina o de la Aduana.

Salvo el vicealmirante MANUEL ROBLEDO FARÍAS LAGUNA y el contralmirante FERNANDO FARÍAS LAGUNA y, uno detenido y otro prófugo, y el arresto de 9 funcionarios menores y dos más que se encuentran prófugos de la justicia, la Fiscalía General de la República (FGR) “no ha encontrado” a los verdaderos responsables de tejer la red de contrabando de huachicol, quienes, presumiblemente, se resguardan con el manto protector de la 4T.

Asimismo, poco o nada ha avanzado la investigación de la muerte violenta del contralmirante FERNANDO RUBÉN GUERRERO ALCÁNTAR en hechos ocurridos el 8 de noviembre de 2024 en Manzanillo, Colima, quien, presuntamente, habría denunciado ante la Secretaría de Marina irregularidades aduaneras para permitir el contrabando documentado de hidrocarburos.

Desde una óptica analítica y objetiva, resulta inadmisible que un par de mandos de la Secretaría de Marina Armada de México en complicidad con 12 funcionarios aduaneros de rango menor hayan burlado la inteligencia naval y que tampoco lo haya detectado el entonces secretario de Marina, JOSÉ RAFAEL OJEDA DURÁN.

Además, de acuerdo a información que ha trascendido respecto a la carpeta de investigación y que respalda la defensa de los hermanos FARÍAS LAGUNA, los ex mandos militares navales denunciaron los hechos a su familiar, el secretario de Marina OJEDA DURÁN, pero niegan rotundamente su participación en el diseño de la compleja red de corrupción que permitiría financiar campañas políticas de candidatos morenistas.

Al respecto, vale la pena precisar que no se requiere de más de dos dedos de frente para presumir que un mecanismo delictivo de esa envergadura necesariamente requiere de autorización de la cúpula gubernamental, a pesar de la bandera de transparencia, honestidad y anticorrupción.

Cuestión de analizar que entre 2021 y 2023 se emitieron 103 alertas asociadas a inconsistencias fiscales, probables irregularidades en la importación de carburantes y movimientos financieros atípicos. Los focos ámbar fueron encendidos por el Servicios de Administración Tributaria (SAT), la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y la Secretaría de Energía (SENER).

Resulta por demás sospechoso que la Fiscalía General de la República no haya requerido la presencia en calidad de testigo del ex secretario de Marina en el sexenio lopezobradorista, RAFAEL OJEDA DURÁN, a pesar de que asegura que fue él quien denunció la red de contrabando de huachicol fiscal.

Del mismo modo, al menos por ahora, para la FGR no tiene importancia alguna que en una notaría en el estado de Tabasco, bajo la responsabilidad del ex gobernador de esa entidad, ex aspirante a la candidatura presidencial de Morena y ex secretario de Gobernación, ADÁN AUGUSTO LÓPEZ HERNÁNDEZ, se haya constituido en 2020 una empresa que recibió en concesión la operatividad del muelle 289 en el puerto de Tampico, en donde, presumiblemente, atracaron buques tanqueros transportando un producto que no correspondía a la importación correspondiente.

De acuerdo al Centro Federal de Inteligencia Criminal, el decomiso de 10 millones de litros de diésel, el 19 de marzo del año pasado en el puerto de Tampico, Tamaulipas, permitió delinear la forma de operar de la red delictiva que ocasionó pérdida de 600 millones de pesos a la Secretaría de Hacienda.

Personal de la Administración del Sistema Portuario Nacional y de la Capitanía del Puerto asignaban muelles de atraque y horarios nocturnos para descargar los buques con diésel, pero documentado como aditivos o aceites para evadir el pago del impuesto correspondiente a la hacienda pública.

Una vez concluido el fraudulento trámite con la complicidad oficial, el combustible de contrabando abandonaba el recinto fiscal en vehículos pipa con la complicidad de empresas transportistas vinculadas a la red operativa del huachicol fiscal.

¿Cómo la ve?

DESDE EL BALCÓN:

I.-A juzgar por lo que se observa, todo hace indicar que el contrabando documentado de hidrocarburos seguirá siendo la fuente de financiamiento de campañas políticas morenistas y, además, que ningún “pez gordo” de la red del huachicol será requerido por la Fiscalía General de la República.

Ni hablar.

II.-Alguien debiera decirle a la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO que es de mal gusto, nada convincente, falta de educación y, sobre todo, una evidencia clara de reconocer y tratar de evadir un problema al responder una pregunta con otro cuestionamiento. Peor aún, cuando la respuesta reparte culpas sin reconocer el error.

Todo lo anterior deriva de una pregunta en la mañanera relacionada con una mujer de edad avanzada tomando el sol en el Palacio Nacional.

Desde cualquier óptica, sería preferible regresar la casa oficial a Los Pinos y devolver al pueblo de México el emblemático e histórico Palacio Nacional.

Y hasta la próxima.

[email protected]