*Productores denuncian abandono; cae 80% la siembra y muere el ganado: Gildardo López.

Por Julio Manuel Loya Guzmán.
Cd. Victoria, Tamaulipas.— El campo tamaulipeco enfrenta una de sus peores crisis en años. Sequía prolongada, desplome en la producción agrícola, alza de costos y la desaparición de apoyos gubernamentales han colocado al sector agropecuario al borde del colapso.

El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Reynosa y líder ganadero, Gildardo López Hinojosa, denunció que el sector fue ignorado en el mensaje del Cuarto Informe del gobernador Américo Villarreal Anaya, pese a su papel estratégico en la seguridad alimentaria del estado.

“Se agradeció a empresarios y cámaras, pero no se mencionó a agricultores ni ganaderos. Eso refleja una desconexión preocupante”, reprochó.

Alertó que Tamaulipas acumula más de nueve meses de sequía, situación que ya comienza a impactar con la muerte de ganado y que podría derivar en escasez de alimentos si no se toman medidas urgentes. Criticó la falta de acciones como el bombardeo de nubes para estimular lluvias.

A la crisis hídrica se suma el desplome del cultivo de sorgo, considerado uno de los pilares agrícolas del estado. De acuerdo con López Hinojosa, en Reynosa la superficie sembrada pasó de 750 mil a apenas 100 mil hectáreas, una caída superior al 80%.

“El sorgo ya no es rentable; no alcanza ni para salir tablas. El campo se está paralizando y eso impactará directamente en la alimentación de la población”, advirtió.

Asimismo, rechazó que existan apoyos suficientes para el sector, como han sostenido legisladores oficialistas. Señaló que programas como Procampo, Progan y subsidios al diésel han desaparecido o resultan inoperantes frente al incremento de costos.

“No hay respaldo de ningún nivel de gobierno. El diésel supera los 27 pesos por litro y ya no hay subsidio; los programas al campo simplemente desaparecieron”, sostuvo.

La problemática se agrava con la presencia del gusano barrenador, plaga detectada en al menos 12 municipios con más de 50 casos, lo que ha obligado a frenar la exportación de ganado hacia Estados Unidos, afectando severamente los ingresos de los productores.

Ante este escenario, López Hinojosa propuso cerrar la frontera sur al ingreso de ganado para evitar una mayor caída en los precios nacionales, así como acelerar la producción de mosca estéril para combatir la plaga, proceso que podría tardar hasta cinco meses.

“El campo está desolado. Si no se actúa de inmediato, esto puede convertirse en una crisis alimentaria para Tamaulipas”, concluyó.