A MI MANERA
Por Tello Montes

  • El mensaje de su Cuarto Informe no dejó lugar a dudas: o se cierran filas, o los carroñeros del viejo poder se vuelven a meter hasta la cocina.

En su Cuarto Informe, Américo Villarreal no solo salió a presumir números; salió a mandar un mensaje político con destinatario claro: los suyos. Y el recado fue seco, directo y sin anestesia: es tiempo de cerrar filas, mantenerse unidos y no dejarse enredar por la grilla digital que busca desestabilizar, confundir y abrirle de nuevo la puerta a los que ya perdieron el poder.
El gobernador sabe que la pelea ya no solo está en la calle ni en los partidos. También está en las redes, en el anonimato, en la mentira disfrazada de denuncia, en la campaña negra que todos los días intenta sembrar duda para frenar el rumbo de Tamaulipas.
Por eso su llamado no fue casual. Fue una advertencia política: no se pueden echar campanas al vuelo cuando todavía hay intereses heridos queriendo recuperar privilegios.
Y dijo otra cosa igual de importante: que su gobierno no camina solo, sino alineado al proyecto nacional de Claudia Sheinbaum. Traducido al lenguaje llano: Tamaulipas trae respaldo, trae ruta y trae mando político. Por eso insistió en que el humanismo no debe quedarse en discurso bonito, sino reflejarse en bienestar, oportunidades y dignidad para la gente.
A 30 meses de que termine su administración, Américo dejó ver que lo que viene no será terso. Habrá fuego amigo, golpeteo externo y guerra de narrativa. Por eso apretó el llamado a la unidad. Porque cuando el adversario no puede con votos, intenta con ruido. Y cuando no puede con la verdad, fabrica lodo.
Ese fue el fondo del mensaje: no bajar la guardia, no dividirse y no regalarle el terreno a quienes ya se habían servido con la cuchara grande.
En política, el que se descuida se lo comen. Y Américo, por lo visto, ya olió la emboscada.
En otro tema…, La UAT destacó a nivel nacional con el proyecto “Museo comunitario. Cultura viva:
identidad y memoria desde las infancias”, coordinado por Brianda Esmeralda Luna Rodríguez y Esmeralda Jazmín Cepeda Cuéllar, seleccionado en la convocatoria Laboratorios Lúdicos de Artes 2026, impulsada por la Secretaría de Cultura, SIPINNA y UNICEF. De casi 600 propuestas del país, solo 50 fueron elegidas, y esta fue la única seleccionada en Tamaulipas.
El proyecto se desarrollará durante cuatro meses en una comunidad rural de Jaumave con niñas y niños de 7 a 11 años, promoviendo identidad, memoria colectiva, participación, inclusión y reconstrucción del tejido social a través del juego, la creatividad y la expresión artística.
Además, impulsa los derechos de la infancia, la prevención de la violencia y la paz comunitaria, reafirmando el compromiso humanista y social de la UAT.
Y para cerrar…, El operativo encubierto en Matamoros no fue montaje ni simulación. Fue una prueba de fuego para exhibir lo que muchos ciudadanos denuncian a diario: la extorsión disfrazada de revisión vial. Y la trampa cayó sola. En plena acción, un elemento de Tránsito intentó sacar dinero fácil al vehículo donde viajaba el propio alcalde Beto Granados. El resultado fue fulminante: siete agentes fueron dados de baja por incurrir en malas prácticas.
Con esta acción, el alcalde mandó un mensaje claro: en su gobierno no habrá tolerancia para quienes usan el uniforme para torcer la ley y sangrar al ciudadano. La depuración ya comenzó y ahora el reto será reclutar elementos confiables, capacitados y con controles reales. Porque una cosa es hablar de combatir la corrupción y otra atreverse a meterle mano. Y en Matamoros, al menos esta vez, no hubo simulacro: hubo escoba.