Adán Echeverría
“Cierto que por ofender estas virtudes
aparece más odiosa la injusticia de la fortuna”
Claudio César Nerón
«Políticamente fue incorrecto y lo reconozco, públicamente ofrezco una disculpa a la sociedad que se haya sentido ofendida», palabras de Sergio Mayer a su regreso como diputado al ser expulsado por incapaz de La Casa de los Famosos; una disculpa que no suena arrepentimiento, a la que siguió un “pero” con el añadido: «Tengo el mismo derecho que cualquier ciudadano a irme de vacaciones o a trabajar en otro proyecto». Como siempre, se cumple lo expuesto por Jean-Paul Sartre en “La infancia de un jefe”, educados para siempre sentirse más que los que lo rodean, desde su posición social son incapaces de entender que cometen errores, que pueden estar equivocados, de sentir remordimiento, o de arrepentirse de sus actos y actitudes.
A Sergio Mayer no le cayó bien que la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena (CNHJ) le impusiera una suspensión provisional de derechos al considerar que su comportamiento no fue la de un «digno representante» del movimiento. Parece obvio que Mayer desconoce los estatutos de Morena, no tiene idea que los motivos para retirar la militancia o suspender derechos están escritos en el Art. 3° del Reglamento, donde se señala que a los militantes no los debe mover la «ambición al dinero, ni el poder para beneficio propio», debiendo buscar siempre causas más elevadas que sus propios intereses. Que el Art. 6° obliga a los miembros a «desempeñarse en todo momento como dignos integrantes del partido», tanto en su trabajo como en su actividad pública. Ahí mismo se define como falta grave la «desobediencia o desacato sistemático» a los acuerdos y estrategias políticas aprobadas por los órganos nacionales; y sus lineamientos éticos, que prohíben expresamente «utilizar el encargo que se ostenta para fines distintos a las actividades oficiales» o exhibir «eventos privados ostentosos» que desvíen la atención de la función pública.
El regreso de Mayer, sin ser sancionado, nos pone a pensar en para qué se realizan convenciones, reuniones, congresos, comisiones, donde se establecen estos estatus, lineamientos, reglamentos, si cada integrante de Morena puede interpretarlos como quiera, y llevar su encargo como le dé la gana. Ya Gerardo Fernández Noroña había señalado a Mayer de ser «oportunista» y siempre le ha cuestionado su lealtad al movimiento. «Mayer no representa los principios de la 4T; está aquí por interés propio», aclaró Noroña en su momento; mientras que Luis Morales Flores (su suplente) abandonó el Congreso diciendo: «Mayer es un simulador que solo usa al pueblo para hacerse publicidad en televisión».
Sergio Mayer Bretón (CDMX, 1966), es licenciado en administración de empresas. Es un político, productor, actor, bailarín y estríper mexicano. De 2018 a 2021 llegó a la Cámara de Diputados, ganando su votación en las urnas. Pero durante la actual Legislatura (2024-2027), es diputado federal plurinominal postulado mediante acuerdos con Mario Delgado y Citlalli Hernández. En ambos períodos su agenda legislativa se ha centrado en temas de cultura y derechos sociales. Promovió reformas que aseguren remuneraciones a autores y creadores por la reproducción de sus obras. Participó en la defensa y reorganización de apoyos al cine, como presidente de la Comisión de Cultura y Cinematografía de la Cámara de Diputados. Cuando el actor Salvador Pineda acusó a Eugenio Derbez, Diego Luna y Gael García Bernal de haberse beneficiado con millones de pesos de fideicomisos del cine mexicano durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, Mayer salió a defenderlos y detuvo las investigaciones al respecto. ¿Para quién trabaja Sergio Mayer? Al parecer, no para el pueblo de México, no para los creadores de teatro, cine y televisión, que no sean sus amigos.
En su actual periodo como diputado federal (2024-2027), Mayer ha presentado cinco iniciativas de ley. Tres se encuentran en análisis por comisiones, una fue retirada y la otra desechada. Apuntemos una de sus icónicas frases: «Yo no soy político, soy un ciudadano que hace política». Es notorio que no sabe el significado de la palabra “política”; pues desde esa postura presenta iniciativas para el pago de regalías por derechos de autor y para el apoyo a las industrias creativas, las mismas de siempre, que ahogan los emprendimientos culturales independientes en materia de teatro, televisión y cine. Aunque se dice que colabora con organizaciones como la Asociación de Amigos del Museo de Arte Popular para promover el patrimonio nacional, sus propuestas intentan integrar a los artesanos en la cadena de valor de la economía cultural del país; y se ha dicho que trabajó para el incremento de 500 millones de pesos en el Presupuesto de Egresos para proyectos culturales, beneficiando a distritos y municipios.
Con todo, Sergio Mayer solicitó su licencia el 17 de febrero de 2026; la Cámara de Diputados aprobó su petición de inmediato, todo para que pudiera participar en la nueva temporada de un reality show insulso. Desde luego que no es el primero ni el último diputado o diputada que pide licencia para actividades personales. Pero tras su fracaso en dicho show, el 18 de marzo de 2026, Mayer se reincorporó a su curul en San Lázaro como diputado federal de Morena.
Este mismo Mayer fue acusado de tráfico de influencias por la hija del actor Héctor Parra; quien lo acusó de utilizar su cargo de diputado para agilizar la detención del actor, sentenciado por corrupción de menores. Se ha dicho que Petróleos Mexicanos gastó millones de dólares en películas donde Sergio Mayer participó como actor, películas que seguramente usted como yo no recuerda. Ha mantenido una disputa pública y legal con la madre de su nieta Mila, la modelo Natália Subtil quien lo acusa de encubrir a Sergio Mayer Mori, hijo del flamante diputado, para evitar el pago de la pensión alimenticia. A manera de contra ataque Mayer acusa a Natalia de abuso sexual de menores por haber tenido una relación con su hijo cuando éste solo tenía 16 años. También la ex esposa de Mayer, la actriz Bárbara Mori ha declarado que es un controlador machista.
También cruzó demandas con Maryfer Centeno, acusándola de lucrar con el sufrimiento ajeno al revictimizar a diferentes personas que no se pueden defender de ella. Mayer la ha llamado públicamente «charlatana», pues sus análisis de lenguaje corporal y grafología carecen de ciencia, por lo que anunció que buscaría impulsar una iniciativa de ley para regular YouTube y otras redes sociales, y evitar que “charlatanas” como Centeno difundan información que dañe la integridad de las personas o se monetice con el «dolor ajeno». Por esta misma razón ha acusado públicamente a Saskia Niño de Rivera, ya que ambas, a su manera, utilizan casos de víctimas o de personas para su beneficio económico personal, monetizando en sus plataformas. A las dos las ha acusado, solamente en entrevistas, jamás ha procedido legalmente contra ellas.
Por último, se tiene que recordar el show «Solo para Mujeres», producido por Sergio Mayer y Alexis Ayala y que estuvo marcado por tragedias y conflictos; se trató de un espectáculo de striptease teatral masculino, donde el acceso estaba prohibido para los hombres y donde las mujeres podrían sentirse desinhibidas; por lo que, en varios estados y municipios del país, grupos religiosos y con gobiernos anti derechos intentaron prohibir las presentaciones calificándolas de inmorales. Sobre este show, actores del proyecto: Jorge Salinas, Eduardo Yáñez o William Levy salieron en medio de rumores de pleitos con Mayer por temas de sueldos. Sin olvidar que durante la filmación de un promocional para dicho “show” en la Ciudad de México, un automovilista embistió al elenco que circulaba en motocicletas. El actor Édgar Ponce falleció y otros integrantes resultaron heridos. Mayer fue acusado de negligencia al no contar con permisos de filmación ni con patrullas de escolta, pero no fue denunciado formalmente; quedando totalmente impune. Ese es Sergio Mayer, el flamante diputado que ensucia los ideales de Morena.
¿Hasta cuándo seguiremos soportando la presencia de Sergio Mayer en la Cámara de Diputados, en Morena, si no trabaja para el pueblo sino solamente para él, su ego y para crecer su economía? ¿Al parecer solo trabaja para rufianes?