Por Agustin Peña Cruz
Ciudad Altamira, Tamps.- En una apuesta por reconstruir el tejido social desde el deporte
y proyectar nuevos talentos, autoridades municipales y actores del ámbito pugilístico
presentaron una función de boxeo profesional y amateur que busca consolidarse como
plataforma para jóvenes de colonias urbanas y comunidades rurales. El evento, programado
en el campo de béisbol de Villa Cuauhtémoc, el día de mañana sábado, se resalta dentro de
una política pública que privilegia la prevención de adicciones mediante la disciplina
deportiva.
Durante la presentación oficial, el mensaje institucional resaltó que el boxeo no solo
representa espectáculo, sino una herramienta de intervención social. “Lo que se pretende
es rescatar el boxeo profesional en la zona, porque hay talento real y una posibilidad
concreta de que estos jóvenes trasciendan”, se expuso. La estrategia contempla funciones
periódicas en colonias, con el objetivo de acercar el deporte a sectores históricamente
marginados.
El reconocimiento al profesor Zacarías Muñuelas constituyó el eje simbólico de la jornada.
Con más de cinco décadas dedicadas al boxeo, su trayectoria fue evocada como testimonio
de resistencia y vocación. “Me siento profundamente agradecido. En mis inicios no había
facilidades; trasladarse a competir implicaba sacrificios que hoy parecen lejanos. Este
reconocimiento honra no solo mi historia, sino la de muchos que lucharon sin respaldo”,
expresó con sobriedad.
Muñuelas recordó sus primeros combates en escenarios emblemáticos de la región y cómo,
tras una lesión, orientó su vida a la formación de nuevas generaciones. “Abrimos gimnasios
con lo mínimo, pero con la convicción de que el boxeo podía cambiar destinos. Hoy ver este
impulso institucional confirma que el esfuerzo no fue en vano”, añadió.
En el plano competitivo, los protagonistas de la pelea estelar delinearon un combate de alto
voltaje. Magic Cedillo enfatizó el impacto social del respaldo gubernamental: “Cuando los
niños nos ven, encuentran una alternativa distinta. Eso motiva a entrenar, a mantenerse
alejados de caminos que no conducen a nada. Este tipo de funciones generan identidad y
disciplina”. A la par, advirtió sobre la responsabilidad mediática: “La difusión positiva
fortalece el deporte; la desinformación lo debilita”.
Por su parte, Eric “El Brujo” Mireles asumió el combate como una oportunidad de
reivindicación personal. “Volver al ring tiene un significado especial. Es una pelea que exige
preparación y carácter. Conozco a mi rival y sé que será un enfrentamiento intenso. La
función reúne condiciones para ofrecer un espectáculo de calidad”, afirmó, anticipando un
duelo de exigencia técnica y emocional.
La cartelera se completa con una pelea coestelar que también promete competitividad. Ariel
de la Rosa destacó el respeto mutuo como base del combate: “Existe reconocimiento por la
capacidad del rival. Eso eleva el nivel y obliga a dar lo mejor en el ring”. En la misma línea,
Antonio “El Gallo” Romero valoró el crecimiento del boxeo local: “Altamira ha abierto
oportunidades reales para los boxeadores. La preparación ha sido rigurosa y el público verá
combates a la altura de esa exigencia”.
El evento no solo articula a pugilistas, sino a entrenadores, promotores y escuelas que han
sostenido el desarrollo del boxeo en la región. La presencia de diversos gimnasios
evidencia una red comunitaria que encuentra en el deporte un mecanismo de cohesión
social.
La función iniciará mañana sábado 21 de marzo a las 17:00 horas y se espera una
asistencia relevante, en un formato concebido como “fiesta familiar”. Más allá del
espectáculo, el proyecto pretende consolidar una política sostenida que vincule deporte,
prevención del delito y proyección de talento.