CUADRANTE   POLITICO————–POR  FERNANDO  ACUÑA  PIÑEIRO—-

 —   

*.—LA JAIBA BRAVA Y EL DESVÍO MILLONARIO—–

Llamó la atención que  los gobernadores de Tabasco y Campeche Javier May y Layda Sansores, no asistieron  a la celebración del 88 aniversario de la expropiación petrolera en el municipio de Pueblo Viejo Veracruz. Ambas entidades federativas figuran como la primera y la segunda producción petrolera del país. La gobernadora trae una grave crisis política en su estado, y arrastra un fuerte diferendo con PEMEX. 

¿No serían convocados?

 Por lo demás, fue  un evento muy emblemático y significativo, encabezado  por la Presidenta Claudia Sheinbaum  Pardo. A dicho evento solo asistieron los gobernadores de Tamaulipas Américo Villarreal Anaya y la veracruzana Rocío Nalhe.

  Por cierto no faltaron en esta celebración, las estruendosas  porras del sindicato petrolero, en favor de Sheinbaum,   lo cual nos hizo recordar los tiempos dorados del quinismo y del campeón de la amistad Chava  Barragán Camacho.

   Sheinbaum requería cargar pilas, después de que, no le fue muy bien con sus aliados traidores del Verde y el PT, dos partidos cínicos que ahora quieren hacerse pasar como los grandes apoyadores del Plan B presidencial. Cuando la realidad es que prácticamente hicieron añicos la reforma claudista.

  En tema aparte,  el mandatario tamaulipeco AVA se vio muy apoyado por la jefa política del país. Américo acaba de hacer los cambios más significativos en su gabinete estatal, desde su arribo al poder en 2022.  En un sentido cronológico, fueron cambios atípicos, pues los realizó antes de su cuarto informe. Y por lo general, este tipo de movimientos en la estructura orgánica de las administraciones estatales, se dan posteriormente a la rendición de cuentas.  Por lo  pronto ya están circulando las acreditaciones  para asistir al significativo evento político que se llevará a cabo este próximo lunes 23 de marzo, a las 12 del día en el Poliforum del parque bicentenario. Américo llega con toda la fuerza del power a esta cita.

—LA JAIBA BRAVA Y EL DESVIO MILLONARIO——

Carlos Fernández Altamirano, quien fungió como titular del Instituto del Deporte, es un funcionario del pasado cabecista, presuntamente implicado en un tema de peculado y desvío de recursos.

   El funcionario  del sexenio azul, están siendo señalado por la Fiscalía Anticorrupción de Tamaulipas,  en una carpeta abierta, donde se le relaciona con un desvío millonario de dinero público hacia el equipo de futbol, la Jaiba Brava de Tampico-Madero.

     De acuerdo a las indagatorias, se habla de 560 millones de pesos que habrían sido transferidos, de manera irregular, hacia el mencionado club deportivo. Fernández Altamirano enfrenta denuncias no solo ante las autoridades estatales , sino también del ámbito federal, (Fiscalía General de la República), por los delitos de desvío de recursos y delincuencia organizada.

  La cloaca de este tipo de maniobras y componendas, se destapó en 2022, cuando se dio la venta del equipo de futbol en poder del grupo ORLEGI sports, propiedad del empresario Alejandro Irarragori Gutiérrez.

  El citado grupo empresarial argumentaba que se deshacía de la franquicia jaiba por ser económicamente incosteable. Es ahí donde surge la pregunta: ¿A dónde fueron a parar todos los cientos de millones que,   Fernández Altamirano  les habría inyectado, mediante supuestos contratos de promoción e imagen?

 Todas estas carretadas de dinero, que en la picarezca hamponeril del cabecismo fueron para beneficiar al club La Jaiba Brava, fueron autorizadas desde la Subsecretaría de Bienestar, cuyo titular  en ese tiempo, era el neolaredense  Ernesto Ferrara Theriot. Lamentablemente, para efectos de investigación, este hombre se prestó a los enjuagues del sexenio azul.

  Volviendo con Fernández Altamirano, se desempeñó como diputado local de la 65 legislatura, y  pese a su circunstancia de corte delincuencial, participó en el 2024, como candidato del PRIAN por la alcaldía maderense, contra Erasmo González  Robledo, obteniendo 35 mil 526 votos. Diez mil menos que el morenista, cuyo triunfo se dio con 45 mil 760 sufragios.

  Hoy el ex deportista y panista jaibo  Carlos Fernández  Altamirano, al estilo de su jefe Cabeza de Vaca, niega las acusaciones en su contra. Ya nadamás falta que se declare perseguido político.

 Aunque desde la carpeta abierta por la Fiscalía Anticorrupción de Tamaulipas, hay una pregunta que a manera de balón de futbol, le sigue rebotando al expediente del ex candidato a la alcaldía por el PRIAN:

—¿Y los 560 millones de pesos apá?

  Toda esa millonada que se pagó  en convenios de publicidad al club de la Jaiba Brava, donde quedó?