CUADRANTE POLITICO————–POR FERNANDO ACUÑA PIÑEIRO——
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Las dos legisladoras tamaulipecas que le acaban de dar la espalda al máximo liderazgo de la 4T en el país, y a su proyecto de reforma electoral, serán juzgadas por la historia. Y francamente, no creemos que sean absueltas.
Para que el electorado tamaulipeco las ubique: las diputadas federales Casandra de los Santos y Olga Juliana Elizondo, acaban de pisotear una de las demandas ciudadanas más apremiantes del pueblo de México.
Nos referimos a que nuestro sistema político ya no invierta millonadas en la crianza de partidos parásitos, utilizados de facto como propiedad privada de personajes corrompidos y sin escrúpulos. Y que ya no existan listas privilegiadas de diputados plurinominales sin ningún compromiso con los electores.
Ambas damas, chapulinas por excelencia, constituyen los dos retratos hablados de la ópera de Rigoletto, y la canción de la Donna e Mobile. Es decir, mujeres volubles, sin ética, y ausentes de principios, cual plumas que se mueven al vaivén del viento político y sus coyunturas partidistas, seducidas por sus beneficios personales.
La diputada federal Casandra de los Santos Flores, estrechamente ligada en términos políticos a un encumbrado personaje en la segunda esquina de palacio de gobierno, acaba de asestarle un duro golpe por la espalda a la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y a la marca MORENA que ha sido la que hasta ahora le ha dado los votos para empoderarla en la cámara baja del Congreso. De paso también mostró su deslealtad hacia el liderazgo estatal de Américo Villarreal Anaya.
A contracorriente de los cambios históricos que requiere el país, Casandra le acaba de dar patadas al pesebre, actuando bajo la consigna de las camarillas verdes, y mordiendo la mano que hasta ahora la ha encumbrado en el escenario político del estado.
La cercanía y afinidades entre Casandra y el personaje de la segunda esquina, se puso de manifiesto en 2021, cuando ambos participaron por las siglas de MORENA, para la alcaldía y la diputación local por río Bravo.
Es muy lamentable que hoy, cuando ya ha obtenido múltiples beneficios del morenismo, la legisladora federal De los Santos Flores esté cohabitando políticamente hablando con los adversarios de la 4T.
Por su parte, la saltamontes ganadera Olga Juliana Elizondo Guerra, (alcaldesa por el PRI, diputada federal por el PES, y posteriormente por el PT), sabe muy bien que esos más de cien mil votos obtenidos en la elección de 2024, fueron gracias a la marca MORENA.
A pesar de que en diversos momentos, Juliana y Casandra han expresado lealtad a las políticas de la Presidenta Sheinbaum y del gobernador Américo Villarreal Anaya, acaban de asestar la puñalada por la espalda a la 4T de Tamaulipas y del país. Ambas damas se unieron al PAN de Cabeza de Vaca en nuestro estado, y torpedearon el proyecto de reforma electoral, enviado por la Presidenta de la república a la cámara baja del Congreso.
En septiembre del año pasado, Casandra expresó públicamente su felicitación a la Presidenta Sheinbaum por su primer informe de gobierno. Y en dicho mensaje reconoció su transparencia, su compromiso y su liderazgo.
Hoy, al apuñalar vía legislativa la propuesta de Palacio nacional, en materia electoral, la diputada verde Casandra de los Santos, muestra su verdadero rostro, como aliada de las fuerzas oscuras, y alineada con el conservadurismo prianista y de los aliados, Verde y PT. Toda su falsa narrativa y su hipocresía política, quedaron de manifiesto, con su voto en contra de la reforma claudista.
Peor se vio la legisladora federal Olga Juliana, misma que todavía en octubre de 2025, a través de tik tok dijo apoyar las propuestas de reforma impulsadas por la Presidenta Sheinbaum, refiriéndose a ellas como pasos clave para fortalecer al pueblo de México.