Por Agustin Peña Cruz | NoticiasPC.com.mx |
Ciudad Altamira, Tamps.- En un momento en que distintas regiones del país enfrentan los
efectos de la violencia asociada al narcotráfico y al consumo de sustancias sintéticas cada
vez más peligrosas, el municipio de Altamira ha decidido apostar por una estrategia
preventiva centrada en la comunidad escolar. A través de un esfuerzo coordinado entre
instituciones de seguridad, salud y educación, las autoridades locales han intensificado las
jornadas de orientación dirigidas a niñas, niños y adolescentes con el objetivo de alejarlos
de la delincuencia, del consumo de drogas y de prácticas que ponen en riesgo su bienestar
físico y emocional.
El secretario del Ayuntamiento de Altamira, José Francisco Pérez Ramírez, explicó que esta
política pública se articula principalmente mediante el trabajo del Sistema Integral de
Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, instancia que mantiene una presencia
constante en planteles educativos del municipio.
“Nosotros trabajamos a través del SIPINNA, el Sistema Integral de Protección de Niñas,
Niños y Adolescentes. Diario estamos acudiendo a escuelas y tenemos distintas jornadas”,
señaló el funcionario al describir la dinámica de visitas y actividades que se realizan en
instituciones educativas de distintos niveles.
El enfoque de estas jornadas va más allá de una simple charla preventiva. Se trata, según
explicó el secretario del Ayuntamiento, de una estrategia integral que busca articular
esfuerzos institucionales y acercar servicios de salud, seguridad y orientación social a los
estudiantes y sus familias.
Durante la última semana, autoridades municipales participaron en una serie de actividades
en colaboración con la Secretaría de Marina, enfocadas tanto en la atención médica en
zonas de difícil acceso como en la difusión de mensajes preventivos dentro de las escuelas.
“Esta semana participamos junto con la Secretaría de Marina en una jornada importante de
atención médica en lugares de acceso limitado”, comentó Pérez Ramírez, al precisar que el
municipio busca que las políticas preventivas lleguen también a comunidades donde
tradicionalmente existen menos oportunidades de acceso a servicios públicos.
Además del trabajo coordinado con fuerzas federales, el programa incluye la participación
de diversas instituciones estatales y organismos especializados. Entre ellos se encuentran
el Centro de Integración Juvenil y el CECOSAMA (Centros Comunitarios de Salud Mental y
Adicciones), así como la Fiscalía General de Justicia del Estado de Tamaulipas.
El secretario explicó que esta colaboración interinstitucional permite ofrecer a los
estudiantes información directa sobre riesgos asociados al consumo de drogas, violencia
juvenil y conductas de riesgo.
“Contamos con el apoyo no solamente del SIPINNA, sino también de CECOSAMA y de
otras autoridades como la Fiscalía General de Justicia del Estado. Llevamos pláticas a las
escuelas y recientemente tuvimos una jornada importante por la paz con conferencias por
parte del CONAFE y del propio SIPINNA”, expresó.
Una de las sedes recientes de estas actividades fue el Centro de Bachillerato Tecnológico
Industrial y de Servicios número 105 (CBTIS 105), institución con más de 4 décadas en la
región sur de Tamaulipas. Allí se llevaron a cabo conferencias y talleres enfocados en la
prevención del consumo de drogas sintéticas, particularmente el fentanilo, una sustancia
que en los últimos años ha generado alarma internacional por su potencia y su alto índice
de mortalidad.
El funcionario municipal reconoció que los retos en materia de prevención son complejos,
pero subrayó que incluso un solo caso de éxito puede justificar el esfuerzo institucional.
“Estamos muy contentos de llegar a todas las escuelas, porque lo que tratamos de hacer es
recuperar por lo menos a un menor de las garras del vicio y de la delincuencia”, afirmó.
La intervención en las escuelas también aborda nuevas formas de consumo que han
comenzado a expandirse entre los jóvenes, como el uso de vapeadores o cigarrillos
electrónicos. Aunque muchos adolescentes perciben estos dispositivos como una
alternativa menos dañina al tabaco tradicional, autoridades sanitarias han advertido que su
uso también implica riesgos significativos para la salud.
Ante esta situación, el gobierno municipal ha promovido la implementación de revisiones
preventivas de mochilas dentro de los planteles escolares. De acuerdo con Pérez Ramírez,
estas acciones deben realizarse siempre bajo un enfoque de respeto a los derechos
humanos y en coordinación con padres de familia y autoridades educativas.
“Sobre todo pedimos el apoyo de los padres de familia. Los vapeadores no son un
instrumento que vaya a evitar enfermedades; por el contrario, hay estudios que señalan que
también causan daño a la salud”, explicó.
El funcionario añadió que, durante las pláticas impartidas recientemente en el CBTIS 105,
uno de los temas centrales fue precisamente el riesgo asociado al consumo de sustancias
como el fentanilo, cuya presencia en el mercado ilegal ha preocupado en diversos países.
“Hace un par de días estuvimos en el CBTIS 105 hablando sobre el fentanilo. Se les dio una
plática importante y se les recomendó acudir a sus padres o a sus maestros antes de
cometer algún acto que pudiera perjudicar su salud”, relató.
Sin embargo, la estrategia municipal no se limita a advertencias o campañas informativas.
Una parte central del programa consiste en promover actividades deportivas y culturales
que permitan a los jóvenes canalizar su energía hacia entornos positivos.
En ese sentido, el municipio impulsa espacios para la práctica del boxeo y el ajedrez,
disciplinas que, según las autoridades, contribuyen tanto al desarrollo físico como al
fortalecimiento de la concentración y la disciplina.
“Lo que tratamos de implementar es el deporte y actividades que ayuden a recuperar a los
jóvenes de situaciones difíciles en las cuales ellos están inmersos”, indicó el secretario del
Ayuntamiento.
La lógica detrás de esta estrategia responde a una premisa ampliamente respaldada por
especialistas en prevención del delito: la construcción de entornos protectores en la infancia
y la adolescencia reduce significativamente la probabilidad de que los jóvenes se involucren
en conductas delictivas o en el consumo de drogas.
Por ello, Pérez Ramírez hizo un llamado a la corresponsabilidad social, especialmente a
madres y padres de familia, para reforzar la vigilancia y el acompañamiento en la vida
cotidiana de los estudiantes.
El funcionario insistió en que la escuela no puede enfrentar sola los retos que enfrenta el
entorno social en la actualidad. La prevención, afirmó, requiere una alianza constante entre
autoridades, docentes y familias.
“Lo que queremos es que los jóvenes entiendan que en lo que siempre deben enfocarse es
en el estudio”, concluyó.