La Comuna

José Ángel Solorio Martínez

MORENA manejó con gran tacto, la oscura conducta de sus aliados PT y PV en su reciente Consejo Nacional. No se debatió el fondo del problema. Se cuidó diplomáticamente, llamarlos traidores porque hubiera significado el automático alejamiento de sus coaligados en muchas batallas.
No era el tiempo oportuno para el deslinde.
Pese a eso, tanto PT como PV han reiterado su intención de ir en contra de la reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Justificaciones que esconden su conducta parasitaria y oportunista, resultan auténticas perlas de demagogia disfrazadas de actitud progresista.
“No vamos a votar por que se consolide un partido de Estado”, arguyen.
El fondo, es la defensa a sus canonjías políticas familiares y de clan que, durante muchos años uno y otro partido, han disfrutado por el solo hecho de acompañar a los candidatos de MORENA.
La fotografía de Tamaulipas es similar a la del país que muestra tanto al PV como al PT. Sus dirigentes son de tan bajo perfil que les pasa de noche el debate que se da en los Poderes legislativo y en los poderes públicos. Sus representantes, van a la cola de los acontecimientos recogiendo las boronas de autoridad que se caen de las mesas de mando.
El PT tamaulipeco es una secta. Casi clandestina. Cero actividades; cero propuestas y cero crecimientos estructurales. Sus representantes más visibles son el comisionado nacional Arsenio Ortega Lozano y la joven Cendy Robles como comisionada para Tamaulipas en asuntos electorales.
Ortega Lozano, afirma que impedirán la desaparición de los plurinominales y que no se les afecte el financiamiento a los partidos políticos. No le interesa que en el país existan millones de mexicanos que no pueden votar directamente por sus representantes -los delegados municipales-; ni que los funcionarios del INE tengan salarios estratosféricos; y mucho menos que sea insultante la burocracia que mantiene esta institución a costa del erario.
No.
Para el dirigente del PT tamaulipeco, es fundamental el derecho de su cúpula para nombrar los plurinominales y es esencial que exista la envidiable bolsa que el IETAM y el INE les entregan puntualmente.
La reforma electoral se ha tardado.
Una razón es porque en el Congreso existen diferendos; otro motivo, es la deliberada tardanza de Sheinbaum para exhibir los claros anhelos de los opositores -en donde se ubican el PV y PT-; la última causa: alargar el debate nacional para que cada fuerza política se enfrente a la sanción política de los electores a consecuencia de su voto en contra.
El PV no se ha tirado a fondo. Existen en su interior, quienes se pronuncian a favor y quienes dicen oponerse a la reforma. Posiblemente se generen fracturas.
Ya lo dijo el senador petista -prestado por MORENA- Gerardo Fernández Noroña:
“El PT, es un partido que nunca quiso crecer…”