Reflector / Gilda R. Terán.
Hay un estilo de liderazgo femenino, en el que suelen adjudicar cualidades diferenciales a
la hora de ejercer puestos de conducción: intuición, habilidades interpersonales, trabajo en
red, comunicación eficaz.
Lo que tienen en común estas mujeres de estratos sociales diferentes es el coraje para los
desafíos de la magnitud que cada una puede sostener; el entusiasmo, la fe y una esperanza
radical.
En este sentido, María de Villarreal, Presidenta del DIF Tamaulipas, sigue abonando a su
política de servir con el corazón en la mano a todas las familias tamaulipecas.
Es una mujer, que acciona intensamente todos los programas permanentes de ayuda para las
personas más necesitadas, y con su séquito de “Mensajeros de la Paz”, siguen llevando
esperanza para mitigar las mayores carencias.
Por su lado la Senadora Olga Sosa Ruiz, es una tampiqueña, y con mucha experiencia para
“el teje y maneje” del servicio público, sabe entablar negocios y producir resultados
óptimos en todas las talachas que ha emprendido para favorecer las necesidades de la
ciudadanía.
Que, por cierto, en el marco de la sesión ordinaria del Senado de la República, presentó
una iniciativa en la que pide se consoliden las garantías económicas, en negocios
calificados como grandes, esto con el fin solventar el pago de prestaciones de los
empleados, en casos de cierres de estas empresas.
Y Tania Contreras López, Presidenta Magistrada, del Poder Judicial de Tamaulipas, llegó
para hacer de la impartición de justicia una experiencia humanista y apegada a las leyes,
por lo que su arribo marca la diferencia para llevar a cabo una justicia pronta y expedita.
Es una diligente profesional del Derecho, y apasionada por las causas justas, y con un gran
espíritu altruista y servicio social, llegó revestida a la impartición de justicia, es una mujer
que sabe defender sus ideales, valores y su esencia, y con la amplia experiencia como
servidora pública ahora la justicia dará certidumbre.
Se puede contar ejemplos de mujeres al servicio público, que accionan a favor de las
personas más necesitadas desde cualquier trinchera, destacan Silvia Casas González,
Secretara de Bienestar Social del Gobierno Estatal, quien a su paso mitiga las carencias de
familias vulnerables.
Y se caracteriza por su entrega al servicio de zonas comunitarias, en donde se conecta con
los habitantes, para conocer sus necesidades, es una mujer que despliega acciones
humanitarias.
Así también, Luisa Manautou Galván, Secretaria de Administración Estatal, quien trabaja
de forma mesurada y templanza, en su oficio público, pero sin olvidar el eje central de esta
administración, el humanismo.
En estas tareas de empoderamiento, Marcia Benavides Villafranca, es una abogada que le
está dando un giro intenso al Instituto de las Mujeres, para defender a las damas
violentadas,
Marcia es una mujer sensible, con una gran capacidad para accionar, y una gestora
incansable para cumplir con sus compromisos, y lleva buen historial en estos temas de
ayudar a las féminas.
En este mismo tenor, se reconoce al altruismo de Lucy Rdz. De Gattas, Presidenta del DIF
Victoria, quien siempre ha estado al pie del cañón, llevando alivio a personas vulnerables,
sabe escuchar a la gente que le plantea sus carencias,
Es buena gestora para llevar respuestas a las familias en condiciones críticas, y enarbola
causas nobles, activando estrategias de ayuda solidaria, en fin le gusta llevar esperanza a los
necesitados.
En fin estas talachas de empoderamiento para las mujeres, ya son el pan de cada día, y
desde cualquier trinchera las damas reflejan virtudes de sensibilidad, empatía y resiliencia.
HUMILDAD Y SENCILLEZ.
En la actualidad casi siempre interpretamos la vida como un proceso de búsqueda personal
con una disposición a sentirnos satisfechos cuando realizamos los que consideramos que es
correcto para nosotros y para los demás.
Creemos que el supuesto de que ya todo se sabe y ya todo se vio, coloca al hombre en un
nivel de maduración que puede descomponerlo por dentro y obligarlo a caer. Es así que por
lo antes narrado debemos ver que es necesario, el pretender ser modestos como para ofrecer
más de lo que hemos dado y para vivir más satisfechos de lo que hemos vivido hasta el día
de hoy.
Por lo cual de esta manera estoy segura y creo en la humildad que es la que permite al
hombre descubrir permanentemente cosas en su vida, y que en realidad debemos adquirir
conocimientos para elegir el bien.
Pero ninguno de los conocimientos ayudará si hemos perdido la capacidad de conmovernos
con la desgracia de otro ser humano, con la mirada amistosa de otra persona, y si entonces
el hombre se hace indiferente a la vida no hay ya ninguna esperanza de elegir la bondad.
Ciertamente su corazón habrá endurecido tanto que su “vida” habrá terminado si ocurriera
esto a la especie humana, la vida de la humanidad se habría extinguido en el momento
mismo en que más deseábamos que prosperara.
Hasta la próxima.
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