Columna Rosa, solo para Mujeres.
Por: Lic. Bárbara Lera Castellanos.
En un mundo vulnerable a desastres naturales y antropogénicos, el “Atlas de Riesgo” emerge como instrumento esencial para la gestión preventiva.
México, con su diversidad geográfica, lo adopta como pilar de la protección civil, integrando datos científicos para salvaguardar vidas y patrimonios.
Un Atlas de Riesgo es un sistema integral de información geográfica que identifica, analiza y mapea amenazas como inundaciones, sismos, huracanes o riesgos industriales en un territorio un específico.
Compila mapas, bases de datos y análisis espaciales sobre peligros, vulnerabilidades, exposición y elementos en riesgo, sirviendo de base para planeación territorial y reducción de desastres.
Consiste en etapas metodológicas a través de la recopilación de datos históricos y prospectivos, modelado de escenarios mediante SIG (Sistemas de Información Geográfica), y generación de mapas temáticos que delimitan zonas de alto, medio y bajo riesgo.
Su manejo implica actualización periódica por expertos, integración en plataformas digitales y uso por autoridades para emitir alertas, diseñar refugios y regular asentamientos humanos.
Requiere colaboración interinstitucional, validación por entidades como CENAPRED, y difusión pública para fomentar autoprotección.
Las personas que gozan de sus beneficios son las comunidades locales, gobiernos municipales y estatales, empresas, y la población en general.
Permite a ciudadanos anticipar evacuaciones, a urbanistas evitar zonas vulnerables, y a la Protección Civil optimizar respuestas, promoviendo resiliencia colectiva.
Rol de Tamaulipas y la UAT
Tamaulipas lidera con su Atlas estatal, fortaleciendo la Gestión Integral de riesgos vía capítulos profesionales y coordinación gubernamental.
La Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT) destaca actualizando el Atlas de Riesgo Hidrometeorológico para 33 municipios, con protocolos validados por CENAPRED.
Su modelo innovador, impulsado por el rector Dámaso Anaya, anticipa tormentas y mejora protocolos, posicionando a la entidad como referente nacional.
El Atlas de Riesgo transforma la reactividad en prevención estratégica, y en Tamaulipas, con la UAT a la vanguardia, asegura comunidades más seguras ante cambio climático.
Su evolución continua garantiza un futuro resiliente.